Casi genera un conflicto internacional pero la Gran Presa del Renacimiento, que genera 5.150 MW sobre el Nilo Azul, ya está en marcha 15 años después
Etiopía activa la mayor hidroeléctrica de África en el Nilo
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Tras más de una década de construcción y de negociaciones fallidas, la Gran Presa del Renacimiento ya es una realidad. Etiopía ha puesto en marcha esta gran infraestructura hidroeléctrica en el Nilo Azul, con una capacidad de generación de 5.150 megavatios. El proyecto es considerado clave para el desarrollo energético del país.
Una construcción sin precedentes
La Gran Presa del Renacimiento etíope es la mayor central hidroeléctrica de todo el continente africano. Tras 15 años de desarrollo, fue oficialmente inaugurada en 2025 y con una potencia de 5.150 megavatios, lo equivalente a varias centrales nucleares.
Este proyecto está valorado en unos 5.000 millones de dólares y busca electrificar todo el país y convertir a Etiopía en un gran exportador energético en África.
Este proyecto no sólo generará electricidad para millones de personas de África, sino que también permitirá regular el flujo del río y ayudará a reducir las inundaciones.
El Nilo Azul, clave del conflicto
La presa se sitúa sobre el Nilo Azul, el principal afluente del río Nilo y una poderosa fuente de agua que llega a países como Egipto. Este río aporta entre el 60% y el 85% del caudal total del Nilo, lo que explica el gran valor estratégico que tiene.
Por ello, cualquier infraestructura que regule su flujo, como esta presa, tiene grandes repercusiones en millones de personas que dependen del Nilo como fuente de agua.
Egipto y Sudán, en alerta
Desde el inicio del proyecto, Egipto y Sudán han mostrado una gran preocupación por el impacto de la presa en el suministro del agua y si será algo sostenible a largo plazo.
Egipto depende casi por completo del Nilo para su abastecimiento de agua, de ahí que tengan tanta preocupación, ya que convierte a este recurso básico en una cuestión de seguridad.
Las negociaciones entre los tres países han sido constantes, pero no han logrado llegar a ningún acuerdo definitivo sobre la gestión de la presa, lo que ha generado momentos de alta tensión.