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La astrofotografía en enero: qué fotografiar en el cielo nocturno de invierno

Aprende qué fotografiar en el cielo nocturno de enero y mejora tus fotos de astrofotografía durante el invierno.

El triángulo invernal planetario

Fotografíar las Pléyades en enero

El fenómeno que llega en 2026

  • Francisco María
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Enero es una de las mejores épocas para mirar al cielo y también para fotografiarlo. La astrofotografía, que es simplemente el arte de fotografiar el espacio, resulta especialmente gratificante en este mes. Los cielos invernales del hemisferio norte están repletos de objetos brillantes y fotogénicos.

Tu primera gran foto

Si tienes que elegir un solo objetivo para empezar, que sea la Nebulosa de Orión. Es el objeto más amigable para el principiante y uno de los más espectaculares del cielo. La encontrarás colgando de las tres estrellas del cinturón de Orión. Se ve como una mancha borrosa en la espada del cazador.

Lo increíble de Orión es que es muy brillante. Esto significa que tu cámara puede capturar sus colores rosados y azules con exposiciones relativamente cortas, incluso en las zonas con cierta contaminación lumínica. En enero, la constelación está alta en el cielo durante gran parte de la noche y esto facilita su localización y fotografía.

¿Cómo hacerlo?

Usa un objetivo de 200mm o más (o un pequeño telescopio). Monta tu cámara en un trípode sólido y apunta hacia la nebulosa.

Utiliza una apertura amplia (como f/4), un ISO entre 800 y 1600, y exposiciones de 30 segundos a 1 minuto. Con esto, empezarás a captar su estructura.

Si puedes, toma muchas fotos seguidas para luego “apilarlas” en un programa gratuito como DeepSkyStacker. El ruido (granulado) desaparecerá y la imagen ganará un detalle y color asombrosos.

Las Pléyades

Muy cerca de Orión, en la constelación de Tauro, encontrarás otro clásico invernal: las Pléyades. Este es un cúmulo de estrellas, conocido popularmente como las “Siete Hermanas”. Está envuelto en una tenue neblina de polvo estelar que refleja su luz azulada.

Son perfectas para un objetivo gran angular (entre 14mm y 50mm); esto te permite incluirlas en un paisaje nocturno, como el perfil de un árbol o una montaña nevada. Su brillo permite usar tiempos de exposición cortos, de 10 a 20 segundos, sin necesidad de equipos sofisticados.

La clave

Para captar la sutil nebulosidad azul que las rodea, necesitas una noche realmente oscura. Las mejores oportunidades serán alrededor del 18 de enero, ya que en esa fecha hay Luna nueva. Al inicio del mes hay Luna llena, por lo cual será muy difícil hacer una fotografía de este tipo.

Júpiter en enero

Alrededor del 10 de enero, Júpiter estará en “oposición”. Este es su momento de mayor cercanía y brillo del año. Por lo tanto, es el candidato perfecto para intentar tu primera fotografía planetaria.

La fotografía de planetas es diferente a la de nebulosas. En este caso, el objetivo no es captar una luz tenue durante algunos minutos, sino congelar los detalles a través de la turbulencia atmosférica en fracciones de segundo.

¿Cómo hacerlo?

Necesitarás un telescopio (de al menos 100-150 mm de apertura) para obtener suficiente aumento. En lugar de tomar fotos únicas, graba un video corto de Júpiter.

Después, utiliza programas gratuitos como AutoStakkert o RegiStax para seleccionar y combinar los mejores fotogramas de ese video, o sea, los momentos en que la atmósfera estuvo más estable. El resultado final puede revelar sus bandas de nubes e incluso la famosa Gran mancha roja.

Otros tesoros

La débil pero extensa Vía Láctea invernal serpentea entre las constelaciones brillantes; es ideal para tomar fotos de paisaje estelar con gran angular. También podrías intentar captar algún rastro de las estrellas fugaces Cuadrántidas, cuya máxima actividad se dará a principios de mes.

Independientemente de lo que fotografíes, tu equipo básico será un trípode sólido, un disparador remoto (o el temporizador de la cámara) y mucha paciencia. Aprende a enfocar en manual usando una estrella brillante en la pantalla de tu cámara.

Enero es el mes perfecto para dar el primer paso o para perfeccionar tu técnica. Empieza con algo brillante y cercano como la Nebulosa de Orión, disfruta del proceso y deja que la belleza del cosmos penetre en tu lente.

Ventajas del cielo de invierno

Una de las grandes bazas del invierno es la duración de la noche. En enero anochece pronto, lo que permite empezar a fotografiar a horas razonables y aprovechar muchas horas seguidas de cielo oscuro. Además, el frío suele ir acompañado de un aire más seco y estable, algo que se nota en las imágenes: estrellas más puntuales y mejor contraste.

Eso sí, no todo son ventajas. El frío afecta tanto al fotógrafo como al equipo. Las baterías duran menos y cualquier pausa se agradece, así que conviene ir preparado con ropa adecuada y algo caliente para entrar en calor.

Constelaciones protagonistas

El cielo de enero está dominado por algunas de las constelaciones más llamativas del año. Orión destaca sin esfuerzo gracias a su cinturón de tres estrellas, y a su alrededor se distribuyen Tauro, Géminis, Can Mayor o Auriga. Esta zona del cielo es especialmente rica y agradecida para la fotografía.

Con un objetivo angular se pueden capturar amplios campos estelares, perfectos para combinar el cielo con paisajes invernales: montañas, árboles desnudos o incluso nieve, si la hay.

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Fotografía astronómica