Costumbres

La confusa costumbre que afectaba a todos los bebés de Corea: tan extraña que tuvieron que abolirla en 2023

Bebés de Corea
Bebés coreanos. Foto: Pexels.
  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Las costumbres milenarias suelen definir la identidad de una nación frente al resto del planeta y generar un fuerte sentido de pertenencia. Sin embargo, en ocasiones estas prácticas terminan chocando de forma directa con la burocracia moderna, causando enredos legales difíciles de sostener. Esto es exactamente lo que ocurría con los bebés de Corea del Sur.

Y es que en esta parte del mundo, los infantes nacían bajo una premisa numérica que el hemisferio occidental consideraría irracional. La permanente necesidad de adaptarse a los estándares económicos globales llevó a descartar una tradición de varios siglos de antigüedad para traer alivio administrativo.

¿Cuál es la peculiar costumbre que atravesaba a los bebés de Corea antes?

Hasta su total abolición en 2023, la nación asiática utilizaba un método llamado «edad coreana» para calcular el paso del tiempo de sus residentes. Bajo esta norma consuetudinaria, los bebés de Corea ya contaban con un año de vida exacto en el mismo instante de su alumbramiento.

Se consideraba todo el periodo de gestación materna como el primer año cumplido en su certificado social.

Las consecuencias de aplicar esta forma de contar generaban resultados que la mayoría de los extranjeros apenas podían asimilar de inicio. Si un parto médico ocurría a las once de la noche de un 31 de diciembre, el recién nacido automáticamente pasaba a tener dos años al llegar la medianoche.

Ocurría de esta manera particular porque todos los ciudadanos sumaban un año de golpe el día de Año Nuevo, sin importar la fecha real del nacimiento. Los habitantes del lugar festejaban siempre de manera colectiva el hecho de hacerse un poco más mayores.

El exmandatario Yoon Suk-yeol convirtió en promesa de campaña poner fin a este engorroso método para lograr adoptar finalmente el estándar internacional.

En el mes de junio de 2023 entró en vigor la reforma que unificó el sistema oficial a nivel estatal. Todos los habitantes rejuvenecieron entonces por ley uno o dos años.

El caos burocrático para Corea del Sur de contar con tres edades diferentes

Antes del esperado cambio definitivo, quienes promulgaban las leyes y la población general lidiaban con un auténtico caos operativo sumamente desgastante. A lo largo del siglo anterior y el actual, convivían al mismo tiempo tres formas distintas de medir la existencia en diferentes escenarios.

El primer pilar numérico consistía en aplicar directamente la edad coreana en las interacciones sociales y las rutinas laborales cotidianas. Presentar esta cifra específica era la formalidad estándar al entablar un diálogo para poder establecer en seguida el respeto entre las partes.

Un segundo esquema era medir los años mediante el sistema «edad anual». En este formato paralelo, la persona nacía con cero años, pero seguía sumando doce meses más cada primer día de enero. Esta variante determinaba el límite para comprar alcohol en comercios y marcar el ingreso de los hombres al ejército.

Por si fuera poco, existía paralelamente contar la edad internacional, basada en usar la fecha del cumpleaños tal y como se festeja en Occidente. Tener tanto datos diferentes para una sola identidad retrasaba, por ejemplo, procesos como gestionar los contratos laborales y provocaba dudas al aplicar medicinas específicas.

El enorme alivio tras modificar la legislación para los bebés de Corea

Aprobar y ejecutar la nueva normativa representó un enorme mecanismo de alivio para los miles de funcionarios públicos en las oficinas gubernamentales.

Descartar los múltiples cálculos numéricos logró acelerar papeleos que demoraban muchísimo tiempo en ser procesados por las bases de datos de cada ministerio.

Durante la pasada crisis sanitaria en todo el globo terráqueo por el coronavirus, el modelo antiguo causó todo tipo de percances al otorgar los turnos de vacunación masivos. La Organización Mundial de la Salud exigía datos exactos mientras las entidades provinciales operaban con registros cruzados que distorsionaban el perfil del paciente.

La actual normalidad implica usar un solo documento sin excepciones al presentarse frente a la sanidad, bancos o tribunales judiciales a realizar gestiones.

De todas formas, las autoridades decidieron sostener la vigencia del calendario viejo en los niños en etapa escolar para evitar agrupar a diferentes promociones estudiantiles repentinamente.

Un giro complejo para Corea del Sur, una sociedad muy jerarquizada

Los efectos de la nueva medida sobre las rutinas personales informales se tomarán un tiempo prudencial mucho más largo en afianzarse. Las interacciones sociales allí fijan el trato a brindar y el pronombre exacto a usar según qué participante tiene más edad acumulada de forma objetiva.

Todo el lenguaje local dispone de complejas estructuras fonéticas que pasan a ser obligatorias en cuanto se descubre que uno está frente a un adulto de rango superior.

Retocar la edad de golpe provocó bastantes silencios incómodos y dudas entre compañeros del trabajo sobre si pasaban a ser iguales socialmente hablando.

A pesar de los desencuentros comunicativos de los primeros meses de transición, las encuestas demostraron un apoyo casi total hacia la decisión de simplificar los números particulares.

Así, las nuevas generaciones de padres festejan saber que hoy ningún retoño deberá lidiar con tener un par de años teniendo apenas semanas de haber dejado el hospital.

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