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Cuidados del bebé

Cómo hidratar la piel del bebé antes y después del baño: consejos útiles

En los primeros años de vida, la piel de tu bebé es extremadamente frágil e inmadura: es muy vulnerable al estrés provocado por agentes externos (frío, viento, sol, aire seco…), se irrita con facilidad y es más propensa a las rojeces.  Por eso es importante hidratar y defender la piel de tu hijo durante todo el año, especialmente antes y después de la higiene de esta de modo que os vamos a dar los mejores consejos para hidratar la piel del bebé antes y después del baño.

Hidratar la piel del bebé antes y después del baño

Una de las primeras cosas que debemos tener en cuenta a la hora de hidratar la piel del bebé es la de poder contar con productos que brinden protección frente a rojeces o desequilibrios en la función barrera de la piel, con eficacia calmante incluso para las pieles más reactivas.

Por otro lado, durante el invierno la piel del bebé se puede secar creando enrojecimiento y pequeñas ampollas en las partes más expuestas, como las manos y la cara. La transición de ambientes demasiado calientes a fríos puede favorecer aún más el desarrollo de enrojecimiento e irritación.

En verano ocurre lo contrario: el calor y el sudor pueden ser causa de fenómenos cutáneos y sensibilización. Así, incluso la diferencia de temperatura entre el interior climatizado y el exterior más cálido puede favorecer esos cambios bruscos de temperatura a los que la piel nunca debería estar sometida.

Los pasos a seguir correctamente

Entonces, ¿qué hacer para hidratar correctamente la piel de bebés y niños?

El baño es un excelente remedio en muchos frentes: promueve la relajación del recién nacido, calma la picazón y el enrojecimiento y de por sí, hidrata la piel. La aplicación de un aceite de baño , específico para recién nacidos y para las pieles más sensibles, ofrece una ayuda válida para restaurar la película hidrolipídica.

También es muy importante elegir un producto para la higiene íntima y el cuidado diario de la piel que puede resultar delicado. En este sentido, es fundamental avanzar hacia productos basados ​​en ingredientes naturales, especialmente diseñados para los más pequeños. Entre las formulaciones que hay en el mercado podemos preferir los productos a base de agua de hamamelis, extractos de avena y aceite de salvado de arroz, ya que tienen una acción hidratante y calmante, y pueden ayudar a paliar las molestias provocadas por la irritación y el enrojecimiento.

Entre los productos que podemos utilizar después del baño, el spray de aceite seco es muy útil para prevenir el efecto secante natural del agua y aportar a la piel los nutrientes esenciales para restaurar la película hidrolipídica, incluso en el caso de pieles con tendencia atópica.

Los polvos secantes, como el famoso polvo de talco por otro lado, puede usarse cada vez que cambiamos el pañal, pero también después del baño o cuando notamos sudoración excesiva en algunas partes del cuerpo (zona de la ingle, pliegues cutáneos, cuello y tronco).

¿Qué usar si la piel del bebé está irritada?

¿Qué se debe hacer cuando las irritaciones ya están presentes? ¿Podemos bañar al bebé? ¿Cómo se debe cuidar la piel después de que se haya secado?

Muy a menudo, para resolver las rojeces derivadas del contacto con el pañal, los pediatras recomiendan el uso de productos a base de almidón de arroz con acción calmante e hidratante para el baño, y el uso de cremas a base de óxido de zinc para las etapas posteriores.

¿ Y en el caso de que se produzcan erupciones? En ese caso siempre será mejor consultar a nuestro pediatra o farmacéutico de confianza.