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MALLORCA

Los vecinos de Llucmajor siguen en pie de guerra por las montañas de basura: «¡Y la alcaldesa de vacaciones!»

La crisis de las basuras en el municipio de Llucmajor (Mallorca) parece cronificarse. Tras varios años con las urbanizaciones sepultadas por montañas de suciedad, los vecinos parecen haber estallado de rabia contra su alcaldesa, Xisca Lascolas, por su nefasta gestión al frente del Ayuntamiento.

En unas nuevas imágenes tomadas por una vecina, se pueden ver los contenedores de la urbanización de Sa Torre completamente desbordados. Durante la grabación, la residente no puede contener su rabia e indignación: «¡La alcaldesa de vacaciones!».

Además, esta residente denuncia la poca presencia de camiones de basura. «Se pasean, pero no hacen nada. Somos los propios vecinos los que tenemos que ir metiendo la basura del suelo en los contenedores», asegura.

Este problema, que lleva golpeando sobre todo a las urbanizaciones de Puig de Ros, Bahía Grande, Bahía Azul y s’Arenal, llevó al Consistorio a declarar la emergencia sanitariaEl pasado mes de julio, el pleno del Ayuntamiento aprobó por unanimidad la moción que permite realizar contrataciones urgentes para reforzar el servicio de recogida de residuos.

Sin embargo, el problema sigue enquistado y mantiene indignados a los vecinos. Y es que las montañas de residuos junto a los contenedores se han convertido en una imagen recurrente en las calles. La situación preocupa especialmente durante los meses de mayor afluencia turística, cuando el volumen de residuos aumenta considerablemente.

Además de los vecinos, los hoteleros también expresaron su preocupación por el estado de las urbanizaciones y consideran difícil de entender que se haya permitido que la situación llegue a este extremo. «No podemos creer que hayan permitido que la situación llegara a este punto», señalaron, cuestionando la gestión municipal y advirtiendo del impacto que la suciedad puede tener sobre la imagen turística de Llucmajor.

La situación ha provocado la proliferación de ratas, insectos y todo tipo de suciedad y malos olores. Incluso en las pasadas Navidades se vivieron escenas deplorables. A raíz de ello, el partido vecinal Llibertat Llucmajor acusó hace al Ayuntamiento de «dejadez».

El portavoz de la formación, Alexandro Gaffar, consideró «inaceptable» que las calles muestren «montones de basura y contenedores rebosantes», ya que «no solo supone una imagen deplorable para quienes viven y visitan el municipio, sino que representa un riesgo real para la salud pública».