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Torres, atalayas y talayots se encienden en Mallorca por los derechos humanos

Este años se han sumado a la iniciativa municipios de Cataluña, Murcia, Comunidad Valenciana, Marruecos, Líbano y Túnez

El manifiesto de Maria del Mar Bonet recuerda a las personas que mueren ahogadas en el Mediterráneo

Este sábado  74 torres, atalayas y otros elementos patrimoniales de Mallorca se han encendido por los derechos humanos en el marco de la convocatoria hecha por el Consell de Mallorca, a través de la Dirección Insular de Patrimonio; Amnistía Internacional; el Fondo Mallorquín de Solidaridad y el IES Marratxí. Además, este año se han sumado a la iniciativa municipios de toda Baleares, Cataluña, Murcia, Comunidad Valenciana, Marruecos, Líbano y Túnez.

La vicepresidenta y consejera de Cultura, Patrimonio y Política Lingüística, Bel Busquets, han asistido al encendido del castillo de Bellver junto con la consejera de Asuntos Sociales y Deportes, Fina Santiago; el representante de Amnistía Internacional en Baleares, Carles Matín; Catalina Socies, gerente del Fondo Mallorquín de Solidaridad; y Marcos Augusto, director General de Difusión y Promoción Cultural.

El sus se ha dado en sa Dragonera, que ha pasado el testimonio en Cala en Basset y así sucesivamente hasta llegar al castillo de Bellver, último punto del recorrido del encendido de torres, atalayas y talayots del mediterráneo por los derechos humanos .

Antes del encendido de las señales de humo se ha leído el manifiesto, este año firmado por Maria del Mar Bonet bajo el título Que las canciones sean como llamas y con el deseo de que “iluminen los caminos por tierra, mar y aire, haciendo de nuestra vida un canto a la libertad y el coraje. Que nunca se apaguen y nos ayuden a encontrar los caminos por la paz».

La frase inicial del texto es «querría cantar en nombre de aquellas mujeres que mueren en manos de sus torturadores y en su dolor no encuentran a nadie que las defienda», seguido de una cita de Edith Södergran.

En el manifiesto la cantante y compositora hace menciones especiales por «tantas personas que mueren ahogadas en el mar, que se ha convertido en un cementerio marino. Y para aquellos que arriesgan su vida para ayudarles, frente a la vergonzosa posición de los gobiernos europeos».

Asimismo, Bonet recuerda a las personas represaliadas durante el franquismo y también a aquellas que hoy en día luchan contra «quienes quieren continuar oprimiendo el pueblo, su lengua y cultura catalanas, y los derechos humanos».

El manifiesto concluye «a medida que ayudamos a estropear la naturaleza y todos sus seres vivos tenemos más cerca el final de la tierra» y también reivindica «médicos, cuidadores y científicos que luchan por ayudar en contra de esta pandemia».