Los separatistas de Més per Mallorca admiten que el sistema migratorio español «no funciona»
Marga Prohens sobre la regularización: "Vemos caos, vemos improvisación y engaños"

Los separatistas de Més per Mallorca han reconocido que el sistema migratorio español «no funciona», aunque han rechazado que esta situación o las regularizaciones extraordinarias den lugar a un denominado «efecto llamada».
Según ha afirmado el portavoz de la formación ecosoberanista, Lluís Apesteguia, en una rueda de prensa en el Parlament, el sistema ordinario de gestión migratoria es insuficiente, al considerar que obliga a miles de personas a vivir y trabajar en situación irregular, lo que interpreta como un «fracaso» del modelo actual.
En este contexto, ha sostenido que las regularizaciones extraordinarias no son una solución definitiva, pero sí una respuesta a una realidad existente que permite garantizar derechos básicos y evitar situaciones de vulnerabilidad y explotación laboral, al tiempo que ha criticado las propuestas de deportaciones masivas.
Por su parte, la presidenta del Govern, Marga Prohens, ha lamentado que el proceso de regularización extraordinaria «no responde a una cuestión de humanidad o dignidad, sino de oportunismo e improvisación».
En declaraciones a los medios de comunicación en Ibiza, Prohens ha explicado que muchas personas deberán pasar por un proceso «caótico e improvisado», para el que el Gobierno no ha ofrecido información clara a los ayuntamientos.
«Vemos caos, vemos improvisación y engaños. Vemos cómo se está haciendo que miles de personas en España vayan a los ayuntamientos a buscar un certificado de vulnerabilidad como si fuera algo automático», ha insistido, recordando que estos documentos necesitan un tiempo.
También ha criticado que el Gobierno no haya dotado con recursos extraordinarios esta labor, sobrecargando los servicios sociales municipales. Prohens ha reiterado que el Ejecutivo central buscaba este «caos» y este «engaño» para los migrantes. Además, ha recordado que es un proceso sin las garantías básicas que debe exigir cualquier país a la hora de regularizar la situación de un inmigrante.
«El efecto llamada es evidente», ha insistido Prohens, quien ha considerado que si el resto de países no reconocen a las personas que puedan acogerse a este proceso, el resultado es que los migrantes permanecerán en España y no se desplazarán a otros países como Francia o Italia.
«No ha tenido en cuenta el crecimiento demográfico de estas Islas; la saturación de los servicios públicos, me da igual que hablemos de sanidad o educación; ni ha tenido en cuenta la emergencia habitacional», ha afirmado también.
En este sentido, la presidenta ha recordado que en los últimos dos años el Govern ha expedido más de 40.000 nuevas tarjetas sanitarias.
Prohens ha lamentado que ya hay mafias que cobran 60 euros para guardar plaza en una de las colas que deben pasar los inmigrantes durante el proceso de regularización.