Cae la banda que sembró el terror en las casas de Mallorca: cuatro detenidos tras meses de robos a plena luz del día
Los asaltos se produjeron en Campos, Marratxí, Bunyola, Santa María, Santa Eugenia, San Juan, Villafranca y Porreras

El miedo se había instalado en numerosas localidades de Mallorca. Durante meses, vecinos de diferentes municipios convivieron con la incertidumbre de no saber si serían las siguientes víctimas de una banda criminal especializada en robos en viviendas unifamiliares. Ahora, la Guardia Civil ha logrado poner fin a esa situación con la detención de cuatro jóvenes acusados de integrar un grupo dedicado presuntamente a cometer robos en casas habitadas por toda la isla.
La operación, bautizada como Goodboy, ha culminado con el arresto de cuatro hombres de entre 23 y 26 años, todos residentes en Mallorca, a quienes se atribuyen numerosos asaltos a viviendas cometidos en municipios como Campos, Marratxí, Bunyola, Santa María, Santa Eugenia, San Juan, Villafranca y Porreras.
La investigación, desarrollada por la Sección de Patrimonio de Policía Judicial y el Área de Investigación del Pont d’Inca, permitió identificar el patrón de actuación de los sospechosos. Según los investigadores, los detenidos actuaban siempre siguiendo la misma estrategia. Elegían viviendas aisladas, vigilaban la zona y aprovechaban momentos de ausencia para acceder al interior tras forzar puertas o ventanas.
Lejos de actuar durante la noche, cuando tradicionalmente operan este tipo de delincuentes, la banda realizaba los robos a plena luz del día. Con guantes y pasamontañas para evitar dejar rastros o ser reconocidos, los asaltantes registraban rápidamente las viviendas en busca de joyas, dinero en efectivo y objetos de gran valor económico.
Su movilidad era otra de las claves de su éxito. Para dificultar la labor policial, utilizaban vehículos de alquiler, evitando así que los investigadores pudieran relacionar fácilmente los desplazamientos con sus identidades reales. La sucesión de robos provocó una creciente alarma social en Mallorca. En algunas localidades, especialmente en Campos y Santa Eugenia, los vecinos comenzaron a extremar las precauciones ante el temor de que los delincuentes actuaran de nuevo. La preocupación fue creciendo a medida que se sucedían las denuncias y los relatos de viviendas registradas en cuestión de minutos.
Muchos propietarios decidieron reforzar cerraduras, instalar sistemas de videovigilancia y aumentar las medidas de seguridad ante una situación que generaba una notable sensación de vulnerabilidad. Las conversaciones en las calles y en las redes sociales giraban cada vez más en torno a la presencia de los autores de los robos y al temor de sufrir un nuevo asalto.
El desenlace llegó tras una intensa jornada de seguimiento policial. Los agentes detectaron a los sospechosos poco después de que presuntamente cometieran un robo en una vivienda de Bunyola, donde lograron apoderarse de una importante cantidad de joyas. A partir de ese momento se activó un amplio dispositivo coordinado por el Centro Operativo Complejo (COC) de la Guardia Civil. Patrullas de distintas localidades, agentes de tráfico y equipos de investigación participaron en un operativo diseñado para impedir la huida de los sospechosos.
Sin embargo, los investigadores aseguran que los delincuentes no detuvieron su actividad. De hecho, cuando ya estaban siendo vigilados, habrían cometido un nuevo robo en la localidad de San Juan, aumentando todavía más el valor del botín que transportaban. La persecución concluyó finalmente en la carretera de Manacor. Allí, los agentes interceptaron el vehículo en el que viajaban los cuatro sospechosos y procedieron a su detención. La operación permitió sorprenderlos prácticamente con las manos en la masa, poniendo fin a una actividad delictiva que mantenía en alerta a numerosos municipios de la isla.
En el momento del arresto, los agentes recuperaron las joyas sustraídas en los robos de Bunyola y San Juan. Además, localizaron otras piezas de valor cuya procedencia está siendo investigada y que podrían estar relacionadas con otros robos cometidos en Mallorca durante los últimos meses. Las autoridades trabajan ahora para identificar a los legítimos propietarios de los objetos recuperados y determinar si existen nuevas víctimas vinculadas a la actividad de este grupo criminal.
Los detenidos están acusados de pertenencia a grupo criminal y de un delito continuado de robo en casa habitada. En las próximas horas pasarán a disposición judicial mientras los investigadores continúan analizando nuevas pruebas y recopilando información sobre posibles hechos delictivos adicionales.
La Guardia Civil no da por cerrada la operación y mantiene abiertas varias líneas de investigación para determinar si los arrestados están detrás de otros asaltos a viviendas en Mallorca registrados durante los últimos meses. Los agentes consideran que todavía podrían esclarecerse nuevos casos relacionados con el grupo desarticulado.
Mientras tanto, la caída de la banda supone un importante alivio para los vecinos que llevaban tiempo viviendo con la sensación de que los ladrones podían volver a actuar en cualquier momento. La operación representa uno de los golpes más importantes contra la delincuencia especializada en robos en viviendas de Mallorca y devuelve la tranquilidad a numerosos municipios que habían visto cómo la inseguridad se convertía en una preocupación diaria para cientos de familias.