Pánico en Alcúdia: un niño de 12 años salva la vida ‘in extremis’ tras una reacción alérgica a los cacahuetes
El menor fue estabilizado y trasladado de urgencia a un hospital de Son Espases donde el pequeño logró estabilizarse

Tensión en Alcúdia cuando hace unos días un niño de doce años sufrió una brutal reacción alérgica que puso su vida en serio peligro. Todo ocurrió de forma repentina, casi sin margen de reacción: un alimento aparentemente inofensivo escondía un enemigo mortal para el menor, alérgico a los cacahuetes.
Según relatan fuentes policiales, el menor comenzó a mostrar síntomas alarmantes en cuestión de segundos. La situación se tornó crítica: dificultad para respirar, signos evidentes de shock anafiláctico y una angustia creciente que hizo temer lo peor. Fue entonces cuando se desató una carrera contrarreloj.
Agentes de la Policía Local de Alcúdia acudieron de inmediato tras recibir el aviso de emergencia. La escena era dramática. Los policías, conscientes de que cada segundo contaba, no dudaron en actuar con rapidez mientras solicitaban urgentemente la intervención de una ambulancia del 061. Mientras tanto, el padre del menor, visiblemente desesperado, protagonizó un gesto clave que podría haber marcado la diferencia entre la vida y la muerte: logró administrarle una dosis de adrenalina en una farmacia cercana.
La tensión se mantuvo hasta el último instante. Finalmente, el menor fue estabilizado y trasladado de urgencia a un hospital, donde, por fortuna, logró recuperarse y quedó fuera de peligro. Un desenlace que, aunque positivo, deja al descubierto lo rápido que puede desencadenarse una tragedia.
Pero este impactante suceso no fue un caso aislado dentro de una semana especialmente intensa para la Policía Local. En apenas unos días, los agentes tuvieron que hacer frente a un total de 179 intervenciones, dibujando un escenario de constante actividad y alerta en el municipio. Entre los episodios más inquietantes destacan varios robos de carteras que sembraron la preocupación tanto en el casco antiguo como en la zona de playa, lugares habitualmente concurridos por vecinos y turistas. La sensación de inseguridad fue en aumento a medida que se acumulaban las denuncias.
Por si fuera poco, la semana también estuvo marcada por un violento altercado en un bar que terminó con la detención de un individuo acusado de un presunto delito de lesiones, en una intervención conjunta con la Guardia Civil. Una pelea que volvió a poner sobre la mesa la creciente conflictividad en ciertos puntos del municipio.
Y como si el caos no fuera suficiente, otro momento de angustia sacudió a la localidad cuando un niño de siete años fue reportado como desaparecido. Durante horas, la incertidumbre mantuvo en vilo a familiares y vecinos, hasta que finalmente fue localizado sano y salvo, evitando así un desenlace mucho más trágico. Una semana que deja claro que, bajo la aparente calma de Alcúdia, pueden esconderse episodios de auténtico dramatismo, donde la rápida actuación de