Del amor al juzgado: orden de alejamiento contra una policía nacional por acosar a una antigua compañera suya durante meses
La denunciante aportó a la causa diversa documentación, audios e informes médicos y psicológicos para argumentar su petición

Los celos no entienden de sexo, raza, religión o actividad profesional. El Juzgado de Instrucción número 6 de Palma ha acordado una orden de alejamiento de 200 metros y la prohibición de comunicación contra una agente del Cuerpo Nacional de Policía en el marco de una investigación por un presunto delito de acoso y de amenazas.
La resolución judicial, dictada como medida cautelar durante la fase de instrucción, considera que existen indicios suficientes para mantener la investigación tras analizar la declaración de la denunciante, diversa documentación, audios e informes médicos y psicológicos incorporados a la causa. La magistrada aprecia un riesgo objetivo para la salud física y psicológica de la víctima en caso de que persistieran las conductas investigadas.
El auto establece que la imputada no podrá acercarse a menos de 200 metros de la denunciante, de su domicilio o de los lugares que frecuente, ni comunicarse con ella por ningún medio mientras dure la tramitación del procedimiento o hasta que la medida sea revocada. Y advierte la magistrada, si incumple, se adoptará de oficio la suspensión de empleo y sueldo.
Todo apunta a que la investigada no soporta ver a su ex pareja sentimental, también funcionario policial, en manos de otra mujer. A partir de aquí, llegaron las amenazas, los insultos y el acoso continuo.
El procedimiento continúa en fase de instrucción y contra el auto cabe interponer recurso. La investigación permanece abierta y la adopción de estas medidas cautelares no supone un pronunciamiento sobre la culpabilidad de la investigada, que conserva su presunción de inocencia hasta que recaiga una sentencia firme.