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Formentera ruega al Govern que no cierre sus chiringuitos playeros pese a las irregularidades de éstos

El Consell califica de "injusto y desproporcionado" que incumplimientos individuales aboquen a todos al cierre

Advierte al Ejecutivo balear que "esta medida extrema podría tener consecuencias muy graves para la isla"

  • Indalecio Ribelles
  • Redactor de OKBaleares, información local de Palma, social y política. Antes, redactor en EL MUNDO/ Baleares durante 20 años.

Formentera ruega al Govern que no cierre los chiringuitos playeros pese a las irregularidades de éstos ya que adoptar esta «medida extrema podría tener consecuencias muy graves para la isla, como la paralización repentina de los servicios de playa o una situación de inseguridad jurídica que afectaría a la ciudadanía y la economía de la isla».

En este sentido, el presidente del Consell, Óscar Portas del partido Sa Unió (Compromís y PP) ha expresado su preocupación » por el impacto real que podría tener una decisión de estas características» y ha indicado que » la institución continuará defendiendo un modelo de gestión de playas ordenado, sostenible y responsable, que proteja el litoral y al mismo tiempo garantice servicios de calidad».

Portas ha hecho un llamamiento al Govern para que actúe con «rigor, proporcionalidad y lealtad institucional», y para que cualquier decisión que se tome tenga como «eje central la defensa del interés general de Formentera» y el bienestar de su ciudadanía.

La reacción de la institución insular se produce después de que haya puesto marcha el Govern un procedimiento de caducidad de estas concesiones tras los informes técnicos de la Conselleria de Medio Ambiente y del Consell de Formentera, en relación al incumplimiento reiterado de las obligaciones de desmontaje de estas instalaciones de modo generalizado por segundo invierno consecutivo.

En las alegaciones presentadas por el Consell de Formentera a la incoación del procedimiento impulsado por el Ejecutivo balear, se precisa que durante la gestión de esta concesión, sus inspecciones técnicas detectaron incumplimientos reiterados por parte de algunos adjudicatarios concretos, especialmente en relación al funcionamiento del servicio y el desmontaje de las instalaciones fuera de temporada.

«Estos incumplimientos no son atribuibles al Consell, sino a los concesionarios que no han respetado las condiciones establecidas en los pliegos». Por ello recuerdan al Govern que ante estas situaciones, «el Consell no ha sido pasivo».

«Ha abierto expedientes sancionadores, ha impuesto multas, ha emitido requerimientos formales y ha advertido reiteradamente de la obligación de cumplir los plazos de desmontaje», por lo que ha ejercido «con rigor sus competencias de control y supervisión».ñ 

Por ello, el Consell considera «injusto, improcedente y desproporcionado» que incumplimientos individuales se pretendan utilizar para justificar la caducidad global de una concesión pública.

Hay que recordar que la concesión otorgada en 2023dotó al Consell de Formentera, por primera vez, de un marco estable y seguro para la gestión de los quioscos y servicios de temporada en las playas.

Esta concesión atribuía al Consell la responsabilidad de adjudicar, regular y supervisar servicios como los kioscos, las escuelas de vela, los baños públicos, el salvamento y otras instalaciones vinculadas al uso del litoral.

Por ello considera el Consell que ha actuado en todo momento dentro de la legalidad y «ha cumplido con las obligaciones que le corresponden como titular de la concesión».

Finalmente la institución insular ha trasladado «un mensaje de tranquilidad, claridad y responsabilidad a la ciudadanía», recordando que ha ejercido de forma activa sus funciones de regulación, inspección y control,» con el objetivo de garantizar unos servicios de playa ordenados, sostenibles y adaptados a la realidad de Formentera, siempre en defensa del interés general de la isla».