El drama de la vivienda en Mallorca: hasta 350 euros al mes por una cama en una habitación semivacía
Un particular oferta en Facebook un espacio de la localidad de Muro sólo para dormir y sin apenas muebles
La crisis de acceso a la vivienda en Baleares ha alcanzado cotas insólitas, impulsada por una escalada constante de precios que acorrala a los residentes y fomenta ofertas cada vez más extremas. La falta de opciones en el mercado formal está derivando en un escenario donde proliferan anuncios rocambolescos que apelan directamente a la necesidad y la desesperación de quienes buscan un techo.
Un caso reciente en el municipio mallorquín de Muro ilustra esta tendencia. Un particular ha ofertado a través de la red social Facebook el alquiler de una simple habitación sin apenas amueblar con el único propósito de ser utilizada para dormir, fijando una renta de entre 250 y 350 euros mensuales. Según la publicación, el espacio alberga tres camas, una doble y dos individuales, acompañadas tan solo por una pequeña mesita y un ventilador de reducidas dimensiones.
Como reclamo publicitario para intentar hacer atractiva la propuesta, el anunciante destaca la «muy buena ventilación de aire» de la estancia, así como su proximidad a servicios básicos como una parada de autobús, un supermercado y un restaurante.
Sin embargo, este tipo de arrendamientos no constituye un hecho aislado en el archipiélago. En la ciudad de Palma, diversas plataformas inmobiliarias ya comercializan habitaciones en pisos compartidos por importes que alcanzan hasta los 800 euros al mes. La situación se vuelve aún más crítica en la isla de Ibiza, donde la tensión del mercado ha dejado estampas todavía más complejas.
De acuerdo con los datos recogidos en el informe Foessa sobre Desarrollo y Exclusión Social, en el territorio ibicenco se ha llegado a exigir el pago de hasta 500 euros mensuales por el uso de una simple cama ubicada en el salón de una vivienda compartida. La deriva del mercado balear evidencia así una problemática estructural que continúa agravándose a lo largo de las islas.