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El polo tecnológico DAT Alierta sigue creciendo: siete nuevas empresas se instalan en Zaragoza

Se trata de Inetum, Wanatop, el Clúster ALIA con Educatrafic, IA Experience, Omnitec, Deveco y Rasmia

El DAT Alierta sigue creciendo en Zaragoza con la incorporación de siete nuevas empresas y entidades que ocuparán cerca de 3.800 metros cuadrados en sus instalaciones. Un movimiento que refuerza el papel de este complejo como uno de los pilares del ambicioso proyecto tecnológico que impulsa el Gobierno de Aragón.

Se trata de Inetum, Wanatop, el Clúster ALIA con Educatrafic, IA Experience, Omnitec, Deveco y Rasmia. La llegada de nuevas compañías al DAT Alierta encaja en una estrategia mucho más amplia liderada desde la consejería Presidencia, Economía y Justicia del Gobierno de Aragón, de Mar Vaquero, en una apuesta por el presidente autonómico, Jorge Azcón, que busca situar a Aragón como uno de los grandes hubs tecnológicos de Europa. El objetivo declarado: convertir la comunidad en un referente en innovación, digitalización y industria del dato.

En este contexto, el crecimiento del DAT Alierta se suma a otras grandes iniciativas, como el futuro Parque Tecnológico de Zaragoza o el despliegue masivo de centros de datos, considerados por el Ejecutivo autonómico como una industria clave del siglo XXI. La apuesta es clara: atraer inversión, generar empleo cualificado y consolidar un ecosistema donde convivan empresas, universidades.

El verdadero motor de esta transformación está en la industria del dato. Aragón ha logrado captar en los últimos años decenas de miles de millones de euros en inversiones vinculadas a centros de datos, en lo que el propio Jorge Azcón ha definido como una «nueva revolución industrial» basada en la inteligencia artificial y el procesamiento masivo de información.

Según distintos estudios económicos, la comunidad tiene potencial para convertirse en la tercera mayor región de Europa en este tipo de infraestructuras, solo por detrás de grandes polos como Londres o Frankfurt. Esta concentración de centros de datos no solo posiciona a Aragón en el mapa tecnológico, sino que lo convierte en una pieza clave para el desarrollo de la inteligencia artificial en Europa, al ser el soporte físico donde se almacenan y procesan los datos.

El impacto va más allá de la tecnología. Este despliegue está generando un «efecto llamada» sobre otras industrias de alto valor añadido, desde la biotecnología hasta el sector audiovisual o el fintech, que necesitan infraestructuras de datos cercanas para operar con baja latencia. El resultado es un ecosistema que crece en cadena y multiplica las oportunidades económicas.

Además, el Gobierno aragonés defiende que esta estrategia tendrá un importante retorno fiscal y social en los próximos años, con ingresos recurrentes para las administraciones y la creación de empleo directo e indirecto. A esto se suman nuevas inversiones millonarias, como proyectos de centros de datos que superan los 3.900 millones de euros y que prevén miles de puestos de trabajo durante su desarrollo.

Sin embargo, este modelo también plantea desafíos. El crecimiento acelerado de los centros de datos exige reforzar infraestructuras clave como la red eléctrica, un aspecto en el que el propio Azcón ha reclamado más implicación del Gobierno central y una mayor apertura a la inversión privada para evitar que España pierda oportunidades frente a otros países.

Pese a ello, el Ejecutivo autonómico mantiene su hoja de ruta: convertir Aragón en un auténtico «pulmón» de la inteligencia artificial made in Europe. Un concepto que resume la ambición de liderar la nueva economía digital desde el territorio, aprovechando factores como la energía renovable, la disponibilidad de suelo y la agilidad administrativa.

En este escenario, el DAT Alierta emerge como una pieza clave. La llegada de siete nuevas empresas no solo incrementa su ocupación, sino que consolida su papel para situar a Zaragoza y Aragón en la primera línea tecnológica europea.