El Apple Watch Series 12 y el Ultra 4 se atreven por fin a decirte si estás listo para el día
Los dos relojes miden el pulso cada cinco segundos y lo convierten en una puntuación diaria de energía
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Apple ha renovado su gama de relojes con dos modelos que, vistos desde fuera, apenas cambian. Mismo chasis de caja de aluminio o titanio en el Series 12, mismo cuerpo de titanio irrompible en el Ultra 4, algún color nuevo y poco más a simple vista. La sorpresa está debajo de la pantalla, en un sistema de sensores rediseñado que convierte al Apple Watch en algo más parecido a un dispositivo médico de bolsillo que a un simple contador de pasos.
Un pulso que ya no se toma un respiro
El cambio real tiene nombre propio, el chip S11, y una consecuencia muy concreta, la llegada de Disposición, la primera puntuación diaria de energía que ofrece Apple. Durante años, esa función se la habían dejado a otros. Con el nuevo sistema de sensores y el chip S11, ambos relojes miden la frecuencia cardiaca cada cinco segundos durante todo el día, un registro pasivo y continuo que antes se limitaba a momentos puntuales. La variabilidad de la frecuencia cardiaca, un indicador clave del estrés y la recuperación, se mide hasta 24 veces más a menudo que en la generación anterior.

Apple ofrece ahora dos lecturas distintas de ese dato. La VFC de recuperación sirve para detectar el estrés y el cansancio del día a día, mientras que la VFC general da una foto más amplia de la salud cardiovascular. Según la compañía, unos valores más altos apuntan a mejor recuperación y los más bajos a más estrés acumulado.
Sobre la precisión del pulso, Apple asegura que sus nuevos relojes ofrecen la medición más exacta de frecuencia cardiaca de cualquier wearable del mercado, una afirmación que respalda con un estudio propio realizado sobre más de 1.000 personas frente a «los principales dispositivos de su categoría». Es un dato que conviene leer como lo que es, una comparativa encargada por el propio fabricante, no una prueba independiente.

La puntuación que Apple llevaba años posponiendo
Aquí está la novedad que de verdad diferencia a esta generación de las anteriores. Disposición analiza la actividad reciente, la carga de entrenamiento, las constantes vitales y el sueño para dar cada mañana una nota de 0 a 10, acompañada de una recomendación sencilla, recuperarse, tomárselo con calma, prepararse o ir a por todas.
No es una idea original. Whoop lleva su Recovery Score como bandera desde hace años, Oura construyó todo su anillo alrededor del Readiness Score y Garmin popularizó el concepto con su Body Battery. Apple llega la última a esa fiesta, pero lo hace con algo que ninguno de esos rivales tiene, decenas de millones de relojes ya vendidos y un historial de datos de salud construido con el Apple Heart and Movement Study.
La puntuación se actualiza en tiempo real según van llegando datos nuevos, un entrenamiento intenso o un cambio en las constantes vitales diurnas puede moverla a mitad de jornada. Apple también deja ver qué factores concretos están detrás de cada cifra, algo que a los usuarios de otras marcas les suele costar más encontrar.

Menos tiempo enchufado al cargador
El Series 12 mantiene sus 24 horas de autonomía para el uso diario, pero sube hasta 10 horas en entrenamientos al aire libre, un 25 % más que el modelo anterior. La carga también mejora, 15 minutos en el cargador dan ahora hasta 12 horas adicionales de batería, un 50 % más rápido que antes.
El salto más llamativo es el del Ultra 4. Supera por primera vez las 50 horas de autonomía en uso normal y llega a las 84 horas en modo de bajo consumo. Para entrenamientos largos estrena el modo Entreno Prolongado al Máximo, capaz de aguantar 45 horas registrando ubicación por GPS cada segundo, suficiente para completar una carrera de 160 kilómetros sin que el reloj se apague antes que las piernas.

Un micrófono que solo escucha lo que le interesa
El chip S11 también trae consigo dos funciones nuevas apoyadas en el micrófono del reloj. Reconocimiento de Sonidos avisará a personas sordas o con pérdida auditiva de sirenas, alarmas, timbres o el llanto de un bebé, aunque no tengan el iPhone cerca. Shazam, por su parte, identificará la canción que suena y mostrará el título y el artista directamente en la muñeca.
Cerámica, colores nuevos y una cuenta pendiente con el reciclaje
El Series 12 estrena un acabado en cerámica en blanco perla y azul nocturno, además de nuevos tonos de aluminio como el bronce oscuro. Los modelos de aluminio incorporan Ceramic Shield 2, que Apple describe como un 60 % más resistente que el cristal Ion-X de la generación anterior. El Ultra 4 se queda en sus dos acabados de titanio de siempre, natural y negro.
Apple también destaca que el Series 12 se fabrica con un 40 % de materiales reciclados y el Ultra 4 con un 45 %, con aluminio y titanio reciclados al 100 % en sus respectivas cajas. Son cifras que la marca repite generación tras generación como parte de su carrera hacia la neutralidad de carbono en 2030, un objetivo todavía lejano y que conviene valorar como una declaración de intenciones más que como un logro ya cerrado.
En lo económico no hay sorpresas, los precios se mantienen exactamente donde estaban. El Apple Watch Series 12 parte de 449 euros y el Apple Watch Ultra 4 de 899 euros. Las reservas ya están abiertas y ambos modelos llegarán a las tiendas el viernes 18 de septiembre.
Una actualización de fondo, no de fachada
Lo que deja claro esta generación es hacia dónde apunta Apple con su reloj. El diseño ya no es la conversación, los sensores sí. La compañía ha decidido pelear en el terreno donde antes dejaba ganar a marcas más pequeñas y especializadas, y lo hace apoyándose en su mayor ventaja, un ecosistema de salud que ya usan cientos de millones de personas sin que la mayoría se haya planteado nunca comprar un anillo Oura o suscribirse a Whoop.
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