Sucesos
MADRID

Incendian el Centro de Menores de Hortaleza en una reyerta multitudinaria entre magrebíes y subsaharianos

La Policía ha desalojado el edificio y lleva a cabo el recuento de los menores que habitan en el edificio en busca de víctimas

La primera planta del Centro de Menores de Hortaleza en Madrid, ha ardido durante un incendio provocado en una reyerta multitudinaria entre menores no acompañados (menas) de origen magrebí y subsahariano.

La rápida actuación del personal del centro, de la Policía Nacional y de los bomberos ha evitado una tragedia de consideración entre los más de 60 menores extranjeros que residen actualmente en el edificio.

Los hechos han tenido lugar a primera hora de la tarde de hoy lunes 1 de enero, sobre las 15:00 horas,  cuando un grupo de menas de origen magrebí, en concreto argelinos y marroquíes, han incendiado los colchones de las habitaciones donde se alojan decenas de menores de origen subsahariano.

El material de los colchones al arder ha provocado una inmensa humareda que ha comenzado a inundar todas las plantas, pasillos y estancias del centro público de la Comunidad de Madrid.

Sólo la rápida llegada de la Policía Nacional, bomberos del Ayuntamiento de Madrid y el personal del centro han evitado una tragedia de gran dimensión. En el interior se hallaban decenas de jóvenes menores de edad, entre ellos los participantes en la reyerta, que han sido evacuados.

Los primeros en llegar fueron los integrantes de las patrullas del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) de la Policía Nacional, que pertrechados con extintores accedieron al interior del edificio envuelto en un espesa capa de humo fruto del incendio provocado.

Fue en ese momento cuando se vivieron los peores momentos del siniestro, ya que un grupo de menores,  huyendo del incendio declarado en la primera planta, se había refugiado en las habitaciones porque el denso humo les impedía escapar de las llamas escaleras abajo.

Una vez rescatados los menores encerrados en la segunda planta del inmueble y tras el posterior recuento del resto de jóvenes menores de edad, de momento sólo hay que lamentar un menor herido leve por inhalación de humo durante este incendio que ha devorado la tercera planta del Centro de Menores de Hortaleza, aunque todavía es pronto para descartar más víctimas.

Fuentes de la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, admiten que efectivamente unos menores han quemado varios colchones de una de las habitaciones de la primera planta  aunque, según estas fuentes, no consta que todo haya sido fruto de una reyerta.

Igualmente, confirman que finalmente el incendio ha quemado una de las habitaciones del centro, pero el resto del edificio sólo ha sido afectado por el humo. El menor herido leve ha sido trasladado al Hospital Ramón y Cajal por inhalación se humo.

Una granada de mano

El Centro de Primera Acogida de Hortaleza destinado a los menores inmigrantes no acompañados (menas)  de entre 15 y 18 años, o menores que sufren abusos o son maltratados, arrastra una larga historia de conflictividad aunque en los últimos meses gozaba de una cierta tranquilidad.

Desde las primeras protestas de los vecinos por los robos y atracos que atribuyen a los menas ingresados en el centro, a la situación de desbordamiento que ha sufrido en algunas etapas, el centro ha sido objeto tanto de las críticas por la actitud antisocial de algunos de sus moradores, como por la situación de hacinamiento que han sufrido hasta 150 menores ingresados en una institución pública diseñada para 35 plazas.

Incluso los propios menores conflictivos fueron objeto de un grave ataque en el año 2019 cuando alguien arrojó una bolsa con una granada de mano de fabricación soviética al interior del patio del centro.

De hecho, también en aquella ocasión los residentes del Centro de Menores de Hortaleza, tuvieron que ser desalojados hasta que el artefacto explosivo fue detonado de forma controlada por los Tédax.

Entre las hipótesis que en su día manejaba la Policía se encontraba el enfrentamiento que meses antes habían librado los menas magrebíes del centro con una banda de origen latino, o un ataque xenófobo de algún grupúsculo de ultraderecha.

Los investigadores también llegaron a sopesar la idea de que algún menor, ex interno del centro, pudiera haber arrojado la granada de mano en su interior como venganza. Al no disponer el centro de cámaras de seguridad, no se pudo averiguar quien había arrojado la bomba de mano dentro del centro.