Condenado a 4 años de cárcel un guardia civil por filtrar datos de matrículas a su cuñado, detective privado
El cuñado del guardia civil también ha sido condenado por un delito de cohecho activo
El tribunal califica de "comportamiento corrupto" la actitud del guardia civil condenado

Un agente de la Guardia Civil de Sevilla ha sido condenado a cuatro años de cárcel por filtrarle a su cuñado, detective privado, datos sobre matrículas de tráfico a cambio de dinero. La Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado al agente a tres años de cárcel por cohecho pasivo y a otro año más de prisión por el delito de revelación de secretos.
El jurado popular previamente había declarado culpable al guardia civil de facilitar a su ex cuñado y a cambio de «dádiva o remuneración económica» información asociada a determinadas matrículas de vehículos de motor registradas en las bases de datos de la Guardia Civil y de acceso exclusivo para los miembros del Cuerpo.
En la sentencia, la Audiencia también dicta para el guardia civil condenado el pago de una multa de 2.160 euros e inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de nueve años.
El cuñado, también condenado
Asimismo, la Audiencia de Sevilla condena al cuñado del guardia civil como autor de un delito de cohecho activo y le impone tres años de prisión y el pago de una multa de 2.160 euros.
En su veredicto, el jurado consideró probado que los dos acusados mantenían «una relación de amistad que se había forjado desde años atrás», dándose la circunstancia de que el segundo de los investigados estuvo casado con la hermana del agente hasta 2005, cuando se divorciaron.
Según el jurado, el cuñado «era consciente de que el guardia civil tenía acceso a las bases de datos e la Guardia Civil de Tráfico que son fuentes de información protegidas y auditadas cuyo uso es exclusivamente para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado».
El cuñado, detective privado
En el año en el que sucedieron los hechos, el ex cuñado «realizaba trabajos remunerados para una agencia de investigación privada y para esa labor le interesaba conocer datos asociados a determinados vehículos de motor, tales como la identidad o domicilio de sus titulares, seguro e ITV».
El jurado consideró probado que el agente «facilitó la información sobre identidad, DNI y domicilio de titulares de vehículos, y seguro e ITV de los mismos, conociendo que éste la necesitaba, al menos en parte, para el trabajo o colaboración que realizaba en una agencia de investigación privada», y se dirigió a otros compañeros de la Guardia Civil para que se los solicitaran intentando evitar quedar registrado al acceder a los datos.
«Comportamiento corrupto»
La Audiencia Provincial describe la conducta del guardia civil condenado como la «máxima expresión de un comportamiento corrupto que ponía las bases de datos de la Guardia Civil a disposición de investigadores privados que buscaban información sobre identidades, DNI, domicilios, direcciones, etc» sabiendo que perjudicaba a esas terceras personas.
En su defensa, el guardia civil condenado intentó sostener que se trataba de datos públicos a disposición de cualquiera a través de una solicitud a la DGT previo pago de una tasa, pero según el tribunal «desde el momento en que los datos están incorporados a un fichero registrado en un sistema de información oficial, restringido a los miembros de la Guardia Civil exclusivamente para el desempeño de su profesión y protegidos mediante una prohibición expresa de su difusión a terceros, y ausente, además, cualquier interés legítimo, la condición reservada de esos datos parece incuestionable, como insostenible la pretensión de la defensa».