Sociedad

La policía desarticula un ‘piso franco’ de bandas latinas en Carabanchel

Una vivienda okupada de la calle San Clemente, en el madrileño barrio de Carabanchel, era hasta hace unos días el piso franco de la banda latina más violenta de España, los Dominican Don´t Play. El piso franco funcionaba como vivienda de pandilleros, centro de distribución de marihuana y refugio de menores captados por la banda que se fugan de sus casas.

Agentes de la comisaría de Carabanchel detectaron el trapicheo,  entraron en la vivienda donde han detenido a ocho jóvenes, cuatro de ellos miembros destacados de los DDP, y requisaron 40 bolsas de marihuana listas para la venta. Los detenidos, todos menores de 22 años, contaban con numerosos antecedentes, algunos incluso por tentativa de homicidio. Cuatro de ellos son miembros fichados de la banda y un quinto era un miembro recién captado.

Los pandilleros habían convertido en su cuartel general esta vivienda de Carabanchel que como confirman las imágenes en poder de OKDIARIO no reunía las mínimas condiciones de salubridad. Allí se reunían para esquivar el control policial entre colchones viejos, y paredes decoradas con pintadas de la banda y pasajes bíblicos. Al fondo, una puerta daba a una diminuta estancia que en sus tiempos fue el cuarto de baño, ahora reducido a escombros con un cubo en el centro para recoger las necesidades de los okupas. En un rincón una olla con algún alimento sin identificar en su interior y basura acumulada en cualquier lugar donde alcance la vista.

Se da la circunstancia de que uno de los detenidos ya fue arrestado por la policía en julio de 2018, cuando los mismos agentes desmantelaron otro piso okupado en la calle Abrantes que hasta entonces hacía la misma función que el descubierto ahora. En aquel piso, jugando con una escopeta recortada, uno de los pandilleros se disparó un tiro mortal.

Sus compañeros arrojaron el cadáver al descansillo, volvieron al piso y siguieron con lo suyo hasta que la policía irrumpió y desmanteló el lugar. Entonces, como ahora, se dedicaban al trapicheo de drogas y a atracar a los jóvenes del barrio provocando continuas alertas vecinales.