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La confesión de Manuel Carrasco sobre ‘OT’ que sorprende a sus fans: «Yo estaba muerto de miedo»

Manuel Carrasco ha sido totalmente sincero y ha hablado muy claro sobre 'Operación Triunfo'

El artista ha confesado que 'OT' es un concurso tanto duro con exigentes

El cantante reconoce que su profesión es muy exigente

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Manuel Carrasco ha vuelto a mirar de frente a uno de los episodios más determinantes de su carrera. Convertido en el primer invitado de 2026 de Lo de Évole, el cantante inauguró la nueva temporada del programa de La Sexta con una entrevista marcada por el tono íntimo y reflexivo. Una conversación que, además, se desarrolló lejos de España: Londres fue el escenario elegido para una tarde de confidencias en la que el artista repasó su pasado, sus miedos y las consecuencias reales de un éxito tan temprano como arrollador.

Entre los momentos que más expectación han generado destaca su sincero relato sobre Operación Triunfo, el concurso que cambió su vida en 2002. Carrasco, que entonces tenía 21 años y participó en la segunda edición del programa emitido por TVE, habló sin filtros sobre lo que supuso aquel debut televisivo, tanto en lo profesional como en lo personal. Sus palabras, cargadas de honestidad y distancia emocional, han resonado con fuerza entre sus seguidores.

La confesión de Manuel Carrasco

«Yo estaba muerto de miedo», ha confesado Manuel Carrasco durante la entrevista, poniendo voz a una sensación que, hasta ahora, había permanecido en segundo plano dentro del relato oficial de su paso por el concurso. Lejos de la imagen de éxito inmediato, el cantante explicó que su entrada en OT fue vivida como una tabla de salvación. «En aquella época, teniendo la historia que tenía detrás, fue como un salvavidas en medio del océano», relató, aludiendo a una infancia marcada por las dificultades económicas y por una realidad familiar humilde.

Carrasco reconoce que, pese a sus inseguridades, sentía que no tenía margen para la duda. «Si yo quería hacer algo grande en la vida, referente a la música, sentía que no me iba a atrever si no era con un golpe así rotundo», explica, subrayando que el concurso representaba una oportunidad única, pero también un salto al vacío. Aquella mezcla de temor y determinación fue, según sus propias palabras, el motor que le empujó a cruzar la puerta de la Academia.

Manuel Carrasco, un artista luchador

Manuel Carrasco en un concierto. (Foto: Gtres)

Manuel Carrasco logró entrar en Operación Triunfo pese a ese «miedo y muchas inseguridades» que arrastraba. Su recorrido en el programa fue notable y terminó la edición en segunda posición, sólo por detrás de Ainhoa Cantalapiedra. Sin embargo, el impacto mediático del formato y la rapidez con la que se produjo su salto a la fama acabaron pasándole factura.

«Creo que nadie que sale de un programa así, por lo menos en mi época, sale bien del todo», reflexionó mientras compartía mesa con el periodista. Manuel describió el desconcierto que provoca un cambio de vida tan brusco, marcado por la popularidad repentina y por una percepción distorsionada de la realidad. «Nadie está para un cambio de vida así, para ser conocido de la noche a la mañana y creerte una película que, realmente, no es del todo real», afirmó, dejando claro que su objetivo nunca fue convertirse en un personaje famoso, sino en un cantante profesional.

¿Volvería Manuel Carrasco a OT?

Uno de los momentos más contundentes de la entrevista llegó cuando Manuel Carrasco habló de la falta de asesoramiento que sintió tras su salida del programa. A diferencia de otros compañeros, aseguró no haber estado bien guiado en una etapa clave para definir su identidad artística. Recordó que, en su primer disco, «le daban las cosas hechas» y que existía «un reparto con un interés detrás donde lo que menos importaba era la música».

Esa situación comenzó a cambiar cuando decidió protestar y reclamar mayor control creativo, logrando introducir sus propias canciones en los siguientes trabajos. No obstante, Carrasco fue más allá y apuntó directamente a la cúpula del programa. «La gente que dirigía todo aquello creo que, con el éxito que hubo en OT 1… El ego sube», afirmó, describiendo una actitud de superioridad hacia los concursantes.

Tras este repaso crítico, Jordi Évole lanzó una pregunta directa: «¿Volverías a Operación Triunfo?». La respuesta de Carrasco fue igual de clara. «Sabiendo lo que sé ahora, no», contestó, convencido de que su carrera podría haberse desarrollado también al margen del formato televisivo. «¿Por qué no? Sí, puede ser», añadió, sin negar la importancia que tuvo el programa, pero cuestionando su carácter imprescindible.

El cantante recordó, además, el contraste entre el auge inicial y la caída posterior del fenómeno. «Yo salí del programa y cantábamos para 10.000 personas, en la gira», explicó. Sin embargo, tras el final de aquella etapa, la realidad fue muy distinta. «Vinieron 300 personas. No entendía nada», recordó sobre su primer concierto en solitario, una experiencia que vivió como un golpe emocional. «Por momentos, uno se moría un poco porque decía: Hostia, qué rápido estoy fracasando», confesó, admitiendo el miedo de «volver a casa siendo un fracasado».

Las palabras de Manuel Carrasco en Lo de Évole dibujan el retrato de un artista que ha aprendido a mirar su pasado con honestidad y sin idealizaciones. Lejos de renegar de Operación Triunfo, su testimonio aporta una visión madura sobre las luces y sombras de un éxito precoz que marcó a toda una generación y que, en su caso, dejó cicatrices, pero también una convicción intacta: la de seguir viviendo para la música.