La sed sólo se quita con agua
El agua como única bebida para combatir la sed. ‘Hábitos para toda la vida, hidratación también es salud’ es la última campaña presentada por la Federación Española de Sociedades de Alimentación, Nutrición y Dietética (FESNAD) que surge con intención de animar a las personas a tomar más agua para hacer frente a la sed en vez de refrescos o bebidas azucaradas que lo único que consiguen es incrementar la obesidad. Y es que la sed sólo se quita con agua.
En los últimos años se ha apreciado un descenso en el consumo de esta bebida tan saludable, otorgándole un mayor protagonismo a otras que “no son muy buenas para la salud”, explica la presidenta de FESNAD, Ascensión Marcos. Con sus palabras no quiere decir que no se puedan tomar bebidas como zumos, cerveza, vino o refrescos, pero siempre que se hagan con moderación y de forma ocasional. En ningún momento deben ocupar el sitio del agua, ya que no cuentan con sus propiedades ni ventajas nutricionales. El líquido que necesita el organismo únicamente debe llegar con la ingesta de agua.
María Ángeles Dal Re, de la Estrategia NAOS que puso en marcha Sanidad hace años para evitar la obesidad, señala que se trata del “nutriente más importante para mantener la vida y el único líquido necesario”, que además no cuenta con calorías. No hay que olvidar que en España un 45% de la población infantil sufre de obesidad o sobrepeso. De ahí lo importante que resulta darles una buena educación desde edades tempranas. El agua debe ser empleada para quitar la sed e hidratase, en lugar de bebidas refrescantes y azucaradas, que lo único que consiguen es incrementar las calorías.
Los expertos coinciden en la necesidad de tomar agua incluso antes de tener sed, ya que esta sensación tiene lugar cuando el organismo ha experimentado una pérdida hídrica del 1%. En esta campaña se hace especial hincapié en la poca cantidad de agua que ingieren los españoles. Recuerdan que de media los hombres necesitan dos litros y medio, frente a los dos de las mujeres para reponer las pérdidas de líquido que se producen por medio de la orina y el sudor. Entre 10 y 12 vasos al día sería una buena cifra.
También hay que decir que estas expertas coinciden en que con un 80% de estas cantidades resultaría suficiente, ya que el 20% restante se podría conseguir por medio de otros alimentos o bebidas. No olvidemos que las hortalizas y frutas prestan hasta un 90% de su contenido en agua, seguidas por las patatas (80%), yogures (75%) o el pescado (75%).
La cantidad necesaria de agua varía según la edad y otros factores. Los menores de ocho años precisan de un menor aporte. Los que tienen menos de un año, entre 0,6 y 1 litro, frente a los 1,6 litros de los niños de entre 4 y 8 años.
Las mujeres embarazadas necesitan ingerir 300 mililitros más al día, mientras que durante la lactancia se incrementaría la dosis en 700 mililitros más.
Lo último en OkSalud
-
Cristina de Hoyos, dermatóloga, sobre la crema Nivea del bote azul: «Puede contribuir a que disminuya la pérdida de agua»
-
El rostro de Vinicius reabre el debate médico: la cirugía cambia el perfil, pero no siempre corrige el problema
-
El Consejo General de Dentistas apoya a las sociedades científicas ante el rechazo de las especialidades odontológicas
-
El calor deja 2.026 muertes en julio: cómo reducir el riesgo durante una ola de calor
-
La sanidad privada refuerza su blindaje digital ante el aumento de las amenazas cibernéticas
Últimas noticias
-
Sorprende a su ex pareja con otro hombre, sufre un ataque de celos y le revienta la cabeza con un vaso de cristal en Palma
-
Dos turistas británicas acaban detenidas tras liarse a palos en la habitación de un hotel en Ibiza
-
La ‘guarida de los argelinos’: ex menas okupan un local en Palma para repartirse el botín de los robos
-
¡Al fin! Es la hora de la verdad
-
Ni bicarbonato de sodio ni vinagre: la forma ideal de eliminar la cal concentrada de los orificios de la ducha y evitar la disminución de la presión