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¿Qué haremos cuando 3,6 millones de personas tengan Alzheimer en España?

  • Diego Buenosvinos
  • Especialista en periodismo de Salud en OKDIARIO; responsable de Comunicación y Prensa en el Colegio de Enfermería de León. Antes, redactor jefe en la Crónica el Mundo de León y colaborador en Onda Cero. Distinguido con la medalla de oro de la Diputación de León por la información y dedicación a la provincia y autor de libros como 'El arte de cuidar'.

Es probable que hayas oído que el Alzheimer esté considerado una patología de mujeres, y aunque se trate de una generalización, no es del todo desacertada. Veámoslo con datos: la demencia tipo Alzheimer tiene una prevalencia del 7,1% en mujeres y un 3,3% en hombres de más de 55 años. Es decir, las mujeres tienen el doble de riesgo de desarrollar este tipo de deterioro cognitivo respecto a los hombres. Sin embargo, se podría añadir que más de 3,6 millones de personas tendrá esta patología en España en 2050, el triple que en la actualidad.

Con estos datos en la mano, qué haremos para que nuestro sistema santuario pueda llevar a cabo la asistencia que se precisa, además de los elevados costes que se llegarán a alcanzar en 2050, cuanto se tripliquen los datos actuales. Con 1,2 millones de pacientes de esta enfermedad, es preciso «visibilizar el Alzheimer y sensibilizar a la población para que tome conciencia de la importancia de esta patología», según ha indicado el doctor José María Jiménez Páez, geriatra del Hospital Quirónsalud Córdoba, y especialista del servicio de Urgencias del centro.

Los síntomas más frecuentes de la enfermedad de Alzheimer son los olvidos, repetición de preguntas y de historias, pérdida de objetos, cambios de lugar de cosas, distorsiones de la memoria, combinación de recuerdos recientes y remotos, dificultades de expresión, y alteraciones en el lenguaje y en el cálculo, entre otros. También se pueden desarrollar problemas de razonamiento y juicio, depresión, irritabilidad y otras alteraciones conductuales como alucinaciones, delirios, cambios en la conducta alimentaria, agresividad y agitación.

El doctor Jiménez Páez ha señalado en que «la atención ha de ser multidisciplinar con implicación de distintos profesionales como médicos, enfermeras, terapeutas, fisioterapeutas y psicólogos, entre otros, para enlentecer la progresión de la enfermedad y retrasar su desarrollo».

Asimismo, el tratamiento también deber ser personalizado, empezarlo cuanto antes, tiene que ser integral, pues afecta a las esferas clínica, física o funcional, cognitiva, y psico-conductual y social, y debe ser continuado también para valorar cuanto antes las posibles alteraciones que aparezcan y reajustar el tratamiento.

Cómo afectará al cuidador

El doctor Jiménez Páez ha destacado la importancia de prestar atención a la figura del cuidador, piedra angular en el proceso y que precisa seguimiento durante la enfermedad y después del proceso, pues suele presentar problemas como ansiedad, depresión y alteraciones del sueño, entre otros.

El cuidador principal (en muchas ocasiones un familiar directo, como pareja o hijos), necesita también un seguimiento cercano y una valoración conjunta con el paciente, ya que los cuidados continuados de las personas con enfermedad de Alzheimer abocan a problemas en quien cuida. También «hay que tener en cuenta que después de la enfermedad, cuando se produce la pérdida del ser querido, hay que seguir pendiente de los cuidadores, pues han vivido entregados en cuerpo y alma y se produce un vacío traumático».

Esta enfermedad es una de las principales causas de dependencia y discapacidad en las personas mayores, aunque puede afectar en menor medida a menores de 65 años, que padecen Alzheimer de inicio precoz. El doctor Jiménez Páez ha insistido en que aunque actualmente no hay un tratamiento curativo para la enfermedad de Alzheimer, «existen nuevos tratamientos para enlentecer el desarrollo de la enfermedad, minimizar las alteraciones conductuales y mejorar la calidad de vida del paciente y del cuidador».