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Eclipse solar

Los oftalmólogos avisan sobre las quemaduras por el eclipse solar del miércoles: «Los síntomas aparecen horas después»

  • Fernando Larruscain
  • Estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Redactor de SEO en OKDIARIO. Apasionado del deporte y de las MMA.

El 12 de agosto, la península ibérica volverá a presenciar, después de más de un siglo (1905), un eclipse total. Este fenómeno astronómico conlleva con su disfrute un riesgo para nuestros ojos que puede suponer daños severos en nuestras retinas provocados por los rayos del sol. En el momento de un eclipse, el sol emite una radiación extremadamente potente que tu ojo concentra en un solo punto, destruyendo las células visibles.

Los oftalmólogos explican por qué solo son seguras las gafas homologadas ISO 12312-2 y marcadas con CE. Además de contar con unas gafas homologadas, es necesario conocer el procedimiento para poder disfrutar de forma segura del eclipse y evitar lesiones en los ojos.

¿Qué daños provoca el eclipse si miras sin gafas homologadas?

Para conocer los daños, es importante en primer lugar conocer cómo actúan nuestros ojos cuando los exponemos a un eclipse. Al disminuir la luz ambiental por el eclipse, la pupila se dilata de forma natural con el fin de captar luz, lo que permite que una cantidad masiva de rayos invisibles penetren hasta el fondo de nuestros ojos.

La retina carece de terminaciones nerviosas con receptores de dolor, por lo que al exponernos a los rayos del eclipse no sentiremos ninguna molestia mientras sus células visuales sufren una quemadura severa.

El eclipse puede destruir el tejido en el centro de la retina debido al calor desprendido de los rayos infrarrojos. También puede alterar el ADN celular provocado por la radiación ultravioleta, lo que causa la muerte de los conos y bastones (células de la vista).

¿Cuáles son los síntomas si nos dañamos el ojo?

Los síntomas pueden aparecer tras unos segundos de la exposición a los rayos del sol, pero generalmente suelen aparecer horas después. La más frecuente es la aparición de una mancha negra o gris en el centro de la vista que hace que perdamos parte de la visión. Además, puede provocar visión borrosa o metamorfopsia, que es una distorsión visual donde se ondula la visión.

El eclipse también puede hacer que el ojo empiece a percibir una alteración del color. Disminuyen los colores en nuestra vista, viéndolos más opacos, grisáceos o distorsionados. Otro de los síntomas comunes es la molestia y sensibilidad ante la luz ambiental común y dolores de cabeza frontales.