Nueva guerra en Sanidad: los sindicatos acusan a Mónica García de «mentir» para frenar la huelga
CESM: "La ministra hará bien en abandonar sus argumentos tramposos y tomarse en serio nuestras reivindicaciones"
En un nuevo intento por desactivar la creciente tensión en el sector sanitario y frenar la segunda jornada de huelga convocada para el próximo 3 de octubre, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha vuelto a despreciar públicamente las legítimas demandas del colectivo médico. En una reciente comparecencia, ha justificado la obligatoriedad de las guardias con un argumento simplista y evasivo, asegurando que «la atención a las urgencias no puede ser voluntaria».
Lejos de asumir la raíz del conflicto —la sobrecarga crónica, la precariedad y la falta de condiciones dignas—, la ministra «opta por el cinismo, ignorando deliberadamente el hartazgo de unos profesionales a los que se les exige disponibilidad ilimitada sin contraprestaciones adecuadas», asegura la Confederación de Sindicatos Médicos. Esta actitud, más cercana a la imposición que al diálogo, revela una estrategia clara: «desacreditar las reivindicaciones y criminalizar la protesta para deslegitimar una huelga que cuenta con el respaldo creciente de los médicos y de buena parte de la sociedad».
Sin embargo, Mónica García «miente deliberadamente», señalan. «Ella sabe que ningún médico sostendría jamás que atender las urgencias pueda ser voluntario. Lo que demandamos no es eso, sino la voluntariedad de cualquier prolongación de la jornada laboral. Los médicos somos los únicos profesionales a los que, una vez completada nuestra jornada, se nos obliga a hacer horas extra a precio de saldo con el argumento falaz de que es necesario para cubrir las urgencias».
Como la ministra sin ninguna duda conoce, los médicos atienden urgencias durante la jornada laboral ordinaria. Algunos servicios y unidades médicas, de hecho, dedican toda su jornada a esta modalidad de asistencia. «Asignar la atención urgente a las guardias no es más que un invento para ahorrarse plantilla a costa de esclavizar a los médicos».
Jornada complementaria
En la sanidad pública se ha implantado «un modelo perverso que consiste en prolongar la jornada laboral del médico de manera obligatoria con excesos de jornada denominados guardias», señala la Confederación de Sindicatos Médicos. Para encubrir esta fórmula siniestra se recurre a los eufemismos de «jornada ordinaria y jornada complementaria». Así, aseguran, la jornada complementaria no es más que un subterfugio para privar al colectivo médico del derecho a una jornada laboral máxima similar a la del resto de los empleados públicos.
De esta manera, este modelo, les obliga a hacer horas extra mal pagadas, que nos priva de derechos laborales básicos y de capacidad negociadora, y que constituye una forma inaceptable de explotación laboral, ha entrado en crisis. «La ministra hará bien en abandonar sus argumentos tramposos y tomarse en serio nuestras reivindicaciones, porque nuestras movilizaciones no se detendrán hasta que los médicos y facultativos tengamos en la práctica los mismos derechos que el resto de los empleados públicos», asegura esta confederación sindical.
Temas:
- Mónica García
Lo último en Actualidad
-
No es un psicólogo: los expertos advierten de los peligros que puede generar Chat GPT en salud mental
-
Estos son los tres hábitos que disparan los problemas de sueño infantil en verano
-
Dräger y su campaña ’50 millones’: tecnología sanitaria para cuidar el momento del nacimiento
-
Protector solar a base té rooibos: así son las nuevas cremas inteligentes
-
La reconstrucción mamaria deja de ser estética: «Forma parte del tratamiento integral del cáncer de mama»
Últimas noticias
-
Yolanda, la encubridora
-
Muere una joven de 26 años al engancharse en su moto una bandera de Marruecos en Algeciras
-
¡Bombazo! Holanda sueña con Guardiola como nuevo seleccionador
-
Temu, Shein y AliExpress buscan evitar la caída de pedidos en Europa tras las nuevas normas de competencia
-
Santiago Segura y el terror ‘youtuber’ salvan la taquilla española: más de 38 millones de entradas vendidas hasta junio