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Investigan la inmunoterapia como sustituto de la insulina

Durante casi cien años, el tratamiento de la diabetes tipo 1 no ha avanzado más allá de la terapia de reemplazo de insulina

Colin Dayan, del Grupo de Diabetes y Autoinmunidad de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cardiff (Reino Unido), es uno de los expertos que ha intervenido en el XXXV Congreso Nacional de la Sociedad Española de Diabetes (SED), donde ha hablado de los principales estudios para la prevención de la diabetes tipo 1. El experto ha defendido la necesidad de cambiar el manejo de esta enfermedad mediante el uso de inmunoterapia de bajo riesgo y, de cara al futuro, reservar la insulina y el reemplazo de células beta (células madre o trasplante) como opciones de rescate para casos en los que la enfermedad se presenta de forma tardía.

La diabetes tipo 1 se caracteriza porque el propio sistema inmunológico causa daños en las células beta, que se encuentran en el páncreas y son necesarias para la producción de insulina en el organismo.

En opinión de este experto, la insulina no proporciona un control glucémico satisfactorio en la mayoría de las personas y sigue habiendo una importante necesidad insatisfecha de nuevos tratamientos para la diabetes tipo 1. Su línea de trabajo se basa en preservar la función de las células beta con terapias que regulen el funcionamiento del sistema inmunológico (inmunomodulación) para prevenir la falta de insulina. Se muestra convencido de que es posible retrasar la pérdida de células productoras de insulina con este tipo de terapias.

Por otra parte, Antonio Pérez, presidente de la SED, ha recordado que en la actualidad se están desarrollando nuevas insulinas y sistemas de administración que facilitan el tratamiento en personas con diabetes tipo 1. Otra mejora notables la exactitud y precisión de los sistemas de monitorización continua de la glucosa, así como los sistemas de páncreas artificial o sistemas de infusión automatizada de insulina, incorporando una bomba de insulina (un sensor continuo de glucosa intersticial en tiempo real y un algoritmo que determina la cantidad de insulina que la bomba debe infundir en función de las lecturas realizadas por el sensor).

Los fármacos «estrella»

En el campo de la diabetes tipo 2, el máximo responsable de la SED ha destacado la tecnología (sobre todo la monitorización continua de glucosa) para el manejo de los pacientes tratados con insulina, y el extraordinario desarrollo de nuevos fármacos orales e inyectables (agonistas de receptor de GLP1, agonistas duales GLP1/GIP e inhibidores de la SGLT2) para el tratamiento de la hiperglucemia (elevación de la glucosa por encima de los valores normales) y las enfermedades asociadas a la diabetes, como los problemas cardiovasculares.

Estos fármacos han modificado en gran medida las estrategias de tratamiento de los pacientes con diabetes tipo 2 ya que, además de su efecto sobre control glucémico sin incrementar el riesgo de hipoglucemia, reducen el peso corporal y tienen efectos beneficiosos en la protección cardiovascular y renal. Además, «en el caso de los agonistas de receptor de GLP1 y los agonistas duales GLP1/GIP, por su efecto sobre el peso, podemos hablar de la posibilidad de alcanzar la remisión de la enfermedad a largo plazo», asegura el presidente de la SED.

No obstante, todos los expertos advierten que el avance de la diabetes ha llegado al nivel de pandemia: la prevalencia total de diabetes tipo 2 se sitúa ya en el 13,8% de la población, cifra que se convierte en realmente alarmante si consideramos que el 6% de la población tiene diabetes pero no lo sabe, y que más del 10% de la población adulta está en situación de riesgo de desarrollar diabetes.

El presidente de la SED ha recordado que la diabetes es una enfermedad compleja en la que los problemas de salud que provoca a largo plazo son más importantes que los episodios agudos (las elevaciones o descensos acusados de glucosa), y supone una importante sobrecarga para la persona que la padece y para el sistema sanitario.