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Evita los gases al comer con estas recomendaciones

Pocas situaciones son más desagradables para los seres humanos que estar sufriendo gases durante reuniones sociales o salidas. Y, sobre todo, cuando van seguidos de dolores insoportables. Ahora bien, existen algunas ideas y evita los gases al comer que puedes poner en práctica la próxima vez que padezcas de este trastorno, ideales para salir del paso y sentirte algo mejor.

Ante una cronicidad en los gases, hace falta realizar una consulta con un profesional de la salud de confianza, que averiguará cuáles son las causas de tal problema para actuar sobre ellas y evitar que se perpetúe en el tiempo.

¿Qué hacer para evitar los gases?

Reuniendo la información de tu historia clínica, los datos asociados con tus hábitos alimentarios, más un examen físico de rutina y prevención, el médico puede llegar a conclusiones al respecto del origen de los gases y dolores asociados a ellos, como del estado de tu organismo.

Por supuesto, el profesional también atenderá otros síntomas, como la pérdida de peso, la aparición de sangre en las heces, la diarrea, y cualquier señal que el paciente indique o él mismo detecte.

Evita los gases al comer

Con el diagnóstico elaborado, comenzará el tratamiento para evitar los gases, que dependerá de la existencia de algún problema anterior que habrá que abordar si es necesario hacerlo, o simplemente diferentes recomendaciones alimenticias y de costumbres de vida.

Cambios en la dieta

Es que los cambios en la dieta pueden ser sustancialmente útiles pensando en reducir la cantidad de gases que el cuerpo genera, y eso conlleva que elimines ciertos alimentos e incorpores otros.

Toma alimentos ricos en fibra

Por ejemplo, tendrás que hacerte amigo de los alimentos ricos en fibra, como frijoles, cebollas, coles de Bruselas, manzana, peras, ciruelas y varios más.

Reducir los lácteos

En contrapartida, tienes que limitar al máximo o directamente prescindir de los lácteos, que tienden a provocar gases en el organismo al igual que los derivados. Si aún así deseas consumirlos, deben ser entonces lácteos libres de lactosa o con complementos de lactasa.

Fuera azúcar y fritos

Deberás reemplazar el azúcar, y los alimentos grasos y fritos, como las bebidas azucaradas o carbonatadas, que deben dar lugar a la ingesta de los famosos dos litros diarios de agua.