¿Cómo se atiende a un paciente de hantavirus en la UCI?
La supervivencia puede mejorar con el diagnóstico precoz y acceso rápido al soporte vital
Fact checked
Este artículo de OkSalud ha sido verificado para garantizar la mayor precisión y veracidad posible: se incluyen, en su mayoría, estudios médicos, enlaces a medios acreditados en la temática y se menciona a instituciones académicas de investigación. Todo el contenido de OkSalud está revisado pero, si consideras que es dudoso, inexacto u obsoleto, puedes contactarnos para poder realizar las posibles modificaciones pertinentes.
Las infecciones por hantavirus son poco comunes y no se transmiten con facilidad, pero su potencial gravedad hace que sea necesario que los médicos intensivistas se encarguen de atender a los pacientes.
Pueden presentarse dos situaciones clínicas principales: el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH) de mayor gravedad y peor pronóstico, predominante en América; y la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR), que es más frecuente en Europa y Asia.
El Dr. Borja Suberviola, coordinador del Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas y Sepsis de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias, explica el abordaje de estos pacientes en una UCI y los protocolos que hay que poner en marcha para atenderles.
Sin tratamiento farmacológico eficaz
Actualmente no existe un tratamiento farmacológico eficaz para esta infección. «La ribavirina ha mostrado cierto beneficio en la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR), si se administra precozmente; pero no ha demostrado eficacia clara en el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH). En estos casos, el tratamiento se fundamenta en el soporte vital del paciente», indica el especialista.
El soporte incluye el tratamiento del ‘shock’ mediante terapia con fluidos y medicamentos vasopresores, el soporte respiratorio mediante el empleo de ventilación mecánica y de la disfunción renal con el uso de técnicas de sustitución renal. En casos de especial gravedad, puede llegar a ser necesario el empleo de soporte mediante membrana de oxigenación extracorpórea (ECMO).
¿Más mortalidad?
Ante la pregunta de si es mayor la mortalidad por este virus, matiza que puede llegar a ser significativamente elevada, pero depende de diversos factores, como el tipo de infección que presente el enfermo. El SCPH presenta una mortalidad que puede llegar a alcanzar el 30–40%, mientras que la FHSR suele ser menor. «Además, la supervivencia puede mejorar notablemente con el diagnóstico precoz y acceso rápido al soporte vital y el tratamiento en la UCI», indica.
También ha afirmado que en general no es necesario aislar zonas completas de la UCI, ya que la transmisión persona a persona es extremadamente rara. En la mayoría de los casos basta con aplicar precauciones estándar y de contacto. Por tanto, no se requieren medidas de aislamiento de alto nivel como en el caso de otras patologías altamente contagiosas como, por ejemplo, la fiebre hemorrágica generada por la infección por el Virus del Ébola.
Para evitar el contagio, los profesionales sanitarios deben aplicar precauciones estándar, incluyendo higiene de manos, uso de guantes y protección respiratoria en procedimientos que generen aerosoles. Estas medidas son suficientes para prevenir la transmisión en el entorno hospitalario. No suelen implicar restricciones relevantes para otros pacientes o familiares más allá de las normas habituales de control de infecciones que ya están funcionando de forma habitual en las UCI.
Por otra parte, a diferencia del covid-19, el hantavirus no presenta transmisión comunitaria sostenida ni se han desarrollado para su tratamiento fármacos antivirales eficaces.
La detección precoz del paciente con infección por hantavirus es fundamental, ya que permite anticipar el deterioro clínico y trasladar al paciente a la UCI antes de que presente la fase de insuficiencia respiratoria grave, insiste.