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Bolas chinas, ideales para mantener en forma el suelo pélvico

Hemos oído hablar mucho de ellas, pero no son tantas las mujeres que las han utilizado. Las bolas chinas estimulan las paredes de la vagina para alcanzar orgasmos antes y mejores, pero también es una buena herramienta para educar y fortalecer el suelo pélvico.

Aportan muchos beneficios para mantener un buen tono pélvico y son fáciles de aplicar dentro de la vagina. Se pueden comprar en diversos establecimientos y online, de manera que son muy accesibles.

Qué son y cómo funcionan

Las bolas chinas son un mecanismo compuesto por dos bolas, unidas por un cordón, y en cuyo interior se encuentra una o dos bolitas más pequeñas que chocan entre sí y con la pared de la bola grande al moverse.

Funcionan mediante un movimiento de vibración que choca contra las paredes de la vagina contrayendo los músculos y aportando beneficios a nivel de tono muscular.

Introducirla en la vagina es muy fácil y una vez dentro las sensaciones son varias y funcionan dependiendo de cada mujer. Si bien se recomienda, en algunos casos, el uso de un poco de lubricante de base acuosa, o un gel hidratante, para que su aplicación sea realmente más fácil y eficaz.

Porque no hay dos mujeres iguales, debemos señalar que hay quienes notan cómo las bolas vibran mientras que otras no notan casi nada, dependiendo de la debilidad de los músculos de la vagina.

Por tanto, es imprescindible moverse para notar las vibraciones y para que las bolas chinas funcionen.

Ventajas

Al ser tan pequeñas pueden utilizarse en diversos lugares. Las podemos llevar en el bolso, en caso o llevarlas al gimnasio para realizar actividades cuando sea posible. La medida normal está en torno a los 35 mm, aunque hay modelos más pequeños.

Se pueden utilizar en el juego sexual, sea en pareja o sola, para estimular la vagina y conseguir orgasmos más plenos.

El uso continuado de las bolas chinas en mujeres adultas y sanas ayuda a fortalecer el músculo del suelo pélvico y esto aporta beneficios. Por un lado, aumenta la irrigación sanguínea y por otro permite la lubricación natural de la vagina. Otros beneficios son mejorar el suelo pélvico y evitar incontinencias urinarias y disminuir el riesgo de prolapso.