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Alerta sanitaria: 41 bebés afectados por fórmulas infantiles contaminadas

La edad media de los casos fue de 4 meses, todos ellos presentaron síntomas gastrointestinales, principalmente vómitos y diarrea

Las autoridades sanitarias han comunicado al ECDC la detección en España de 41 casos en lactantes con síntomas gastrointestinales tras consumir fórmulas infantiles retiradas por posible contaminación con la toxina cereulida de Bacillus cereus, registrados en diez comunidades autónomas; la mayoría presentó vómitos y diarrea y 13 precisaron hospitalización, aunque todos evolucionaron favorablemente.

El seguimiento se realiza en coordinación con la AESAN y el Centro Nacional de Epidemiología, dentro de la vigilancia europea junto a la EFSA, que estima bajo el riesgo tras la retirada de lotes, aunque advierte de posibles nuevos casos si los productos permanecen en los hogares y recomienda no administrarlos y consultar al médico ante síntomas persistentes.

Sin embargo, lo más desconcertante es que el propio Ministerio de Sanidad admitía hace 10 días que sigue sin poder determinar qué provocó el ingreso hospitalario de cinco bebés el pasado mes de diciembre y descartaba que se tratase de una leche infantil contaminada, al no existir confirmación analítica que lo demuestre. Por otra parte, el director de Salud Pública y Equidad en Salud, Pedro Gullón, admitía no descartar nuevos casos.

La notificación se ha realizado en el marco de la coordinación con las comunidades autónomas, a las que se solicitó la comunicación de los casos compatibles al Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) y al Centro Nacional de Epidemiología (CNE), con el objetivo de reforzar el seguimiento del evento.

Los 41 casos comunicados han sido notificados por diez comunidades autónomas: Andalucía, Aragón, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Galicia, Murcia, La Rioja y Comunitat Valenciana.

La edad media de los casos fue de 4 meses. Todos ellos presentaron síntomas gastrointestinales, principalmente vómitos y diarrea, con o sin otros síntomas asociados. Además, se han notificado otros diez casos con síntomas compatibles que consumieron productos de las marcas retiradas, aunque en nueve de ellos no fue posible identificar el lote de fórmula infantil consumido.

En relación con la evolución clínica, 13 de los 41 casos requirieron hospitalización, aunque todos ellos han sido dados de alta. Únicamente uno de los casos hospitalizados precisó ingreso en una unidad de cuidados intensivos al presentar, además de la sintomatología gastrointestinal, una infección respiratoria.

En el estudio microbiológico, en tres casos se identificó algún microorganismo en muestras de heces: Campylobacter sp. en un caso, rotavirus en otro y Bacillus cereus en un tercero. Asimismo, en dos casos se notificó la existencia de episodios de gastroenteritis en el entorno familiar.

Coordinación europea

El Ministerio recuerda que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha venido informando a través de sucesivas alertas sobre la retirada de estos productos, en coordinación con las autoridades competentes y en el marco de los mecanismos europeos de intercambio rápido de información.

Diferentes países de la Unión Europea han comunicado la identificación de casos que podrían estar relacionados con este evento. No obstante, Sanidad subraya que, por el momento, no se dispone de una definición de caso común con respecto a la UE.

Menor riesgo

Por su parte, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) han publicado un informe en el que señalan que el riesgo de exposición a la cereulida se ha reducido tras la retirada de las fórmulas infantiles en varios países europeos.

Como resultado de estas medidas, el ECDC asegura que la probabilidad actual de exposición se considera baja. Sin embargo, advierte de que podrían producirse nuevos casos si los productos retirados permanecen en los hogares en lugar de ser devueltos.

La retirada de varias fórmulas infantiles (diferentes lotes, productos y marcas) comenzó en diciembre de 2025 tras la detección de cereulida, una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus’ Se amplió en 2026 tras una Evaluación Rápida de Riesgos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, que estimó los niveles de seguridad de la cereulida en las fórmulas infantiles.

Cómo detectar la toxina cereulida

Hasta el 13 de febrero, siete países habían informado de que estaban investigando el origen de los síntomas gastrointestinales en bebés tras el consumo de fórmulas infantiles. En este punto, el ECDC señala que investigar y vincular casos en esta situación es difícil debido a las limitaciones en la vigilancia y las pocas posibilidades de analizar muestras de heces para detectar la toxina cereulida. Además, los síntomas de intoxicación por cereulida, como náuseas, vómitos y diarrea, se asemejan mucho a las infecciones gastrointestinales virales comunes, que son comunes en Europa durante el invierno.

Según el informe, la mayoría de los bebés han experimentado síntomas gastrointestinales leves y se han recuperado; sin embargo, algunos fueron hospitalizados debido a la deshidratación. Así, los bebés menores de seis meses son más vulnerables a la deshidratación y a las alteraciones electrolíticas que los niños mayores. En general, el posible impacto en la salud se evalúa como bajo a moderado, dependiendo de la edad del niño. Recientes alertas sanitarias y análisis han identificado lotes específicos de fórmulas infantiles contaminadas o con presencia de metales pesados. Destacan casos de Nutramigen de Enfamil (BPA/acrilamida), Damira Natur 1 y 2 (cereulida) y varias de Nestlé.