Recetas de cocina
Recetas de helados

Receta de Helado de mango, menta y lima

El helado de mango, menta y lima no solo refresca sino que además es bastante digestivo. ¿Te animas a probar esta receta? Apunta sus pasos.

El helado de mango, menta y lima te ayudará a enfriar un poco el cuerpo en época veraniega. Aunque parezca que los helados cremosos tradicionales son los más antiguos, en realidad los de frutas serían los primeros en ser inventados. Se cree que los antiguos romanos elaboraban un producto similar al sorbete, en el que unían hielo, frutas y azúcar. Algo similar ocurría en el Imperio Chino en donde se mezclaban el jugo de frutas con la miel. En el siglo XVII, el siciliano Francesco Procopio modernizó los procedimientos e implementos para realizar helados. En España se conocería el helado importado de Inglaterra y Estados Unidos durante el siglo 19. Sin duda alguna, este postre tiene una historia larga.

Es posible hacer helados cremosos con sabores de fruta, como ocurre con este helado de mango, menta y lima. Muchos de los productos congelados que venden en las tiendas se realizan a partir de sabores sintéticos y colorantes. Es posible obtener algunos beneficios propios de las frutas cuando las utilizamos en este tipo de receta. Por ejemplo, el mango es una fruta rica en vitaminas y minerales, con propiedades antioxidantes y anticancerígenas. Lo importante es conocer el procedimiento correcto para que este postre tenga la consistencia adecuada. A continuación conocerás el procedimiento básico para realizar casi cualquier helado.

Ingredientes:

Cómo preparar un helado de mango, menta y lima:

  1. Lavar y pelar el mango.
  2. Remover la pulpa del mango retirando su hueso.
  3. Mezclar en un bol el mango, la azúcar, las hojas de menta y el yogur.
  4. Exprimir el zumo de lima y añadir a la mezcla con el resto de los ingredientes.
  5. Batir todos los ingredientes con la ayuda de una batidora eléctrica hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa.
  6. Verter la mezcla cremosa del mango en un envase plástico y colocar en el congelador durante una hora.
  7. Sacar el helado del congelador, remover y devolver al congelador. Esperar una hora.
  8. Retirar el helado del congelador y removerlo evitando la cristalización. Devolver al congelador una hora y repetir el proceso una vez más.
  9. Congelar durante cinco horas más el helado y luego servir.

Cuanto más se dedique el tiempo en romper los cristales, más cremoso quedará el helado. Se le puede añadir un poco de colorante rojo para que la mezcla sea más vistosa. Lo importante es tener paciencia y no comértelo antes de iniciar el largo proceso de elaboración… ¡Te encantará!