Sanchilandia, paraíso de los pakistaníes ilegales

Sánchez regularización

Parece evidente que la falta de controles y la casi ausencia de requisitos para que los inmigrantes irregulares puedan obtener los permisos para residir y trabajar en España ha convertido a nuestro país en centro de atracción permanente de quienes se encuentran en distintas naciones europeas en situación de ilegalidad. Y es que la Policía Nacional ha alertado de la llegada creciente a España de inmigrantes pakistaníes procedentes del Reino Unido y otros países europeos como Grecia o Portugal, con la intención de colarse en el proceso de regularización promovido por el Gobierno de Pedro Sánchez.

Los agentes han detectado que el número de inmigrantes pakistaníes solicitantes de un nuevo pasaporte crece de forma imparable en las delegaciones diplomáticas del país asiático en Madrid y Barcelona. ¿Qué es lo que buscan? Pues muy sencillo: obtener una nueva identidad libre de antecedentes penales y con la que fabricarse una estancia a medida en España para conseguir colarse en el proceso de regularización.

El procedimiento es un puro fraude, pero muy simple: llegan desde el Reino Unido, principalmente, y se presentan en su consulado o embajada con una supuesta fotocopia de su pasaporte original, alegando que lo han perdido y piden uno nuevo. Y como la legación diplomática no cuenta con los recursos ni medios para comprobar si se trata de una fotocopia de un pasaporte falso, se limita a tramitar la expedición de un nuevo documento con los datos de filiación que les indica el inmigrante que lo solicita y lo manda a Islamabad. Así consiguen blanquear su pasado delictivo y acceder con una identidad nueva a la regularización.

Estamos ante una auténtica bomba de relojería por la sencilla razón de que no hay un sólo país de la UE que ofrezca tantas facilidades a la inmigración ilegal como España. Y es que la regularización masiva de Sánchez se ha convertido en un reclamo para los inmigrantes irregulares del Reino Unido y la Unión Europea. No diga España, diga Sanchilandia

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