Opinión

Cuando la gloria se convierte en lupanar

Las manos en la cabeza, la cara de sorpresa y llantos porque OXFAM, que muchos utilizaban como referente para validar la realidad que esta organización pintaba, está siendo investigada por delitos muy graves de prostitución, corrupción, etc. Tanto asociaciones como fundaciones reciben importantes cantidades de dinero público para cubrir servicios, problemáticas y situaciones a las que la Administración no llega, no sabe o no quiere llegar. Así, ante esa dejación de funciones, surgen, de la necesidad, este tipo de organizaciones que intentan paliar las deficiencias o las situaciones que merecen la solidaridad de la sociedad. Muchas de ellas nacen de los perjudicados, de los enfermos, de los necesitados que, en su soledad, en esa cruel situación de abandono, de falta de sensibilidad, de dolor sobre el dolor padecido, se ven en la necesidad de unirse, unir su dinero, su esfuerzo y salir adelante.  Desgraciadamente, con el marchamo de la solidaridad, de la ayuda, jugando con la desgracia ajena, con la ceguera del que cubierto de lágrimas no puede ver, con una imagen y sensación de ser un bálsamo en el dolor, se unen, a estas asociaciones, psicólogos, abogados, y otros muchos “peritos” que se dicen expertos en la nada y que consiguen grandes sumas de dinero como emolumentos por un trabajo que no hace más que engordar la vaca.

Es harto difícil afirmar que hay “profesionales” que promueven situaciones de dolor, que se aprovechan del padecimiento ajeno, que consiguen una posición económica y social jugando con la desgracia de otros. Es difícil que se crea cómo presuntos profesionales de este tipo de entidades —algunos con sueldos de 2.000/3000 € al mes—, promueven el dolor de sus usuarios, que utilizan la desgracia ajena para obtener rédito, que se inventan situaciones de sufrimiento para lucrar su cobre para, cuando se les intenta dejar en evidencia y denunciar su modo de actuar, dedicarse a perjudicar, aún más si cabe, a un menor con discapacidad, a inventarse agresiones no existentes en casos de mujeres en proceso de separación, a no aplicarle las terapias y actuaciones recomendadas por otros profesionales, juegan con el miedo de los usuarios, venden lacrimógenas falsedades e impiden ser apartados; pero, no lo dudes, créeme, sé de lo que hablo, esas cosas pasan y tienen nombres y apellidos, … cualquier día te los digo.

Junto a estos zurriburris, galopines  del dolor ajeno, hay grandes profesionales, épicas actuaciones y dignísimas muestras de solidaridad, pero para evitar los OXFAM, los trúhanes, y conscientes de que el dinero público debe de ser sometido a control, sería importante que la propia administración estableciese controles férreos sobre fundaciones y asociaciones que impidiesen este tipo de actuaciones,  que se generase un sistema de comprobación periódica, de canales de denuncia anónima, un sistema de cumplimiento normativo muy riguroso para no sólo controlar el dinero público, sino la probidad de su destino.

Si el control de fundaciones y asociaciones fuere efectivo, no sólo evitaríamos OXFAM, sino que los partidos políticos, las empresas y algún que otro personaje, hicieran uso de esos instrumentos legales para la comisión del delito o de acciones poco edificantes. Y, precisamente, porque controlarías a esos nichos, no se desarrolla fórmula de control efectivo. La mierda es innata al ser humano y la democracia, para ser real, no consiste en votar cada cierto tiempo, sino en ser aquel sistema más eficaz de control del poder, todo lo demás es filfa y farfulla.