La clave: inmigración, impuestos y vivienda
Mientras el Gobierno se hunde poco a poco e indefectiblemente (el caso Montoro viene a poner sordina a sus desvaríos), en la otra acera (PP y Vox) –posiblemente juntos pero no revueltos– se juega la gran partida en una lucha descarnada en clave de poder.
El respetable asiste atónito y cada vez más desinteresado a lamentables espectáculos, carísimos para el contribuyente. El pueblo español asiste desesperado a ejercicios vacuos y vanos que dejan bien a las claras el pobre nivel de su clase política que conlleva desesperanza y frustración colectiva.
Pues bien, el campo de batalla en el que se tiene que dilucidar más pronto que tarde la madre de todas las confrontaciones entre la derecha y la derecha más a su derecha pasa ineludiblemente por la inmigración, los impuestos y la vivienda.
La inmigración es la clave del próximo devenir que conformará la fortaleza de las naciones y aún de las sociedades, no sólo en España sino en el resto del mundo libre. La población española asiste preocupada a enfrentamientos nunca vistos hasta la fecha entre nativos y población inmigrante, como es el caso de Torre Pacheco (virulenta forma de resolver los conflictos), determinados puntos de Cataluña o Alcalá de Henares.
Es un tema tan serio para Europa que se ha convertido ya en el punto álgido de no retorno. No parece que los dirigentes europeos en su conjunto y los españoles en particular tengan especiales ideas para afrontar desde la humanidad y el sentido común un problema ante el que no se puede meter la cabeza bajo el ala.
El otro asunto que pone en el epicentro del futuro al conjunto de un pueblo esquilmado son, sin duda, los impuestos. Un profesional de la clase media española y de cualquier sector económico dedica la mitad del año a pagar tributos municipales, autonómicos o estatales. Jamás en la historia de España los contribuyentes llenaron la caja pública con más cantidad de dinero y menos entusiasmo. Mientras asistimos a espectáculos obscenos de corrupción política, Hacienda nos voltea los bolsillos en busca del último euro. Esa voracidad fiscal nos está conduciendo a un empobrecimiento general y de paso a la extinción de las clases medias sin presente y sin futuro.
La vivienda. Todo el mundo habla de ella y, sin embargo, nadie desde los poderes públicos levanta un dedo. Se ha convertido en el tercer punto de un triángulo letal, especialmente para las próximas generaciones.
Retomando el inicial hilo del post, en estos tres asuntos se centra la lucha, en ocasiones descarnada y siempre cainita, entre PP y Vox que, según las encuestas, no van a tener más remedio que entenderse de alguna manera.
¡Qué espectáculo!
Lo último en Opinión
Últimas noticias
-
Pablo Iglesias se niega a debatir con Pérez-Reverte sobre la Guerra Civil: «Conmigo que no cuente»
-
Turbo rotondas en España: qué es, para qué sirve, cómo funciona y dónde hay
-
El rey Felipe VI entregará en Bilbao los nuevos Premios Nacionales de Industria
-
Yolanda Díaz quiere obligar a las empresas a ceder parte del capital a los trabajadores
-
Cierre del mercado de fichajes de invierno 2026 en directo: última hora de inscripciones, confirmados y posibles traspasos del Real Madrid y Barcelona