Cataluña: desconexión desconectada
El sentimiento y el bolsillo suelen viajar en distintos vagones. Por eso, ante los peligros que entraña el próximo referéndum ilegal del 1 de octubre, los impulsores del independentismo catalán prefieren no dar la cara, que es lo mismo que desconectar la desconexión. Uno puede hablar de «patria catalana», de «amor» al terruño, incluso de deliberada enajenación separatista, pero si el Gobierno decide ajustarle las tuercas a la ilegalidad, entonces, los pasos adelante se convierten en pasos hacia atrás y la valentía queda reducida a un residuo molesto y peligroso.
Lo último en Opinión
Últimas noticias
-
Lo que de verdad le importa al Saunas
-
El director de la CIA John Ratcliffe llega a Moscú en una visita secreta y sin agenda conocida
-
Dos solteros se reencuentran gracias a ‘First Dates’: «20 años sin verte»
-
Todo el mundo está comprando la lámpara ‘donut’ de IKEA, pero Amazon la tiene a mitad de precio y en varios colores
-
Cientos de ceutíes salen a la calle al grito de «¡Pedro Sánchez, hijo de puta!» y «¡Ceuta no es un CETI!»