Especies invasoras

Hartos de cotorras, palomas y conejos: un ayuntamiento ofrece 150.000 euros por eliminarlos

Un municipio madrileño busca una empresa que capture estas especies durante tres años

Cotorras, gansos del Nilo y conejos generan problemas de salubridad y daños en sus parques

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

El Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz (Madrid) ha licitado un contrato de control fauna silvestre valorado en 150.000 euros para gestionar las poblaciones de especies invasoras y problemáticas y que causan múltiples problemas en el municipio, tanto a los servicios municipales como a sus ciudadanos.

El Consistorio busca una empresa especializada que durante los próximos tres años se encargue de cuantificar, controlar y capturar cotorras, palomas, gansos del Nilo y conejos en el municipio.

La iniciativa, aprobada por unanimidad en sesión extraordinaria urgente, responde a la necesidad de evitar riesgos sanitarios y de seguridad pública. El municipio, con 141.000 habitantes situado en el Corredor del Henares, carece de medios humanos y materiales propios para abordar este control fauna silvestre de forma efectiva.

El presupuesto base se distribuye en 50.000 euros anuales durante tres años prorrogables. Según la memoria justificativa del proyecto, estas especies están causando daños en zonas verdes, problemas de salubridad y alteraciones en el ecosistema urbano del municipio madrileño.

Gansos del nilo

Cotorras y gansos, especies exóticas invasoras

Las cotorras argentinas representan uno de los principales focos de actuación en este control fauna silvestre. El pliego técnico contempla 156 horas anuales dedicadas específicamente a la captura de estas aves exóticas. La empresa adjudicataria podrá utilizar carabinas de aire comprimido en recintos acotados o zonas que garanticen la seguridad de los transeúntes.

Las intervenciones se centrarán principalmente en espacios públicos, aunque en casos excepcionales se podrá actuar en propiedades privadas con autorización judicial o del propietario. Estas aves, ya problemáticas en numerosos municipios madrileños, compiten con especies autóctonas y alteran el equilibrio ecológico local.

Los gansos del Nilo, aunque con población residual, según reconoce el Consistorio, también forman parte de este servicio de control fauna silvestre. Su carácter territorial y comportamiento agresivo suponen un riesgo para transeúntes y vehículos en las áreas donde establecen sus nidos.

Destrucción de arbolado y sistemas de riego

La proliferación de conejos en Torrejón constituye otro problema importante que justifica esta inversión en control fauna silvestre. Estos animales están causando daños significativos en masas arbóreas, arbustos, praderas y sistemas de riego de los parques municipales. Las zonas terrizas también sufren deterioro por la actividad de estos mamíferos.

El Ayuntamiento considera que la presencia descontrolada de conejos puede suponer riesgos adicionales para la seguridad y salubridad pública. Para su captura, el pliego permite la utilización de hurones, una técnica tradicional habitual en este tipo de actuaciones de control fauna silvestre.

Esta especie, catalogada como fauna silvestre capaz de colonizar ecosistemas urbanos, encuentra en los parques y jardines municipales condiciones óptimas para su reproducción. La ausencia de depredadores naturales en el entorno urbano facilita el crecimiento exponencial de sus poblaciones.

Palomas, una plaga urbana potencial

Las palomas completan el cuarteto de especies objetivo en este contrato de control fauna silvestre. Aunque están perfectamente integradas en el municipio y encuentran alimento y agua fácilmente, su proliferación puede ocasionar molestias y problemas de salud pública. El consistorio las considera plaga urbana potencial.

El pliego técnico establece la captura mediante jaulas instaladas en las azoteas de edificios. El objetivo es mantener la población dentro de límites aceptables que permitan una coexistencia idónea y sin riesgos entre personas y estas aves urbanas.

Además de las cuatro especies principales, el contrato incluye cualquier otro animal silvestre que pudiera ocasionar riesgos para la salubridad, seguridad o ecosistema. Quedan excluidos expresamente los trabajos de desinsectación y desratización, que corresponden a otros servicios municipales.

Controles sanitarios y sacrificios

La empresa adjudicataria del control fauna silvestre deberá realizar un diagnóstico anual sobre la situación de estas especies. También llevará a cabo controles sanitarios mediante muestreos y análisis necesarios para determinar causas de enfermedad, análisis toxicológicos, de heces y de sangre.

Los ejemplares capturados vivos serán sacrificados de acuerdo con los requisitos establecidos por la normativa de bienestar animal, evitando cualquier sufrimiento innecesario. Este protocolo garantiza que las actuaciones se desarrollen conforme a la legislación vigente en materia de protección animal.

Con esta inversión en control fauna silvestre, Torrejón de Ardoz se suma a la lista de municipios madrileños que destinan importantes recursos a regular las poblaciones de especies que suponen problemas en calles y parques. La iniciativa forma parte del Plan de Fauna Silvestre municipal, que busca un enfoque integral para la gestión de especies invasoras y el mantenimiento del bienestar en espacios naturales urbanos.