Crece la preocupación entre los expertos: las playas españolas pueden retroceder hasta 80 metros en los próximos 75 años
La combinación de la subida del nivel del mar y la transformación del litoral por infraestructuras humanas está acelerando el proceso de la erosión costera. Así, las playas españolas han ido perdiendo arena de forma silenciosa, especialmente en el Mediterráneo, el Cantábrico y las islas, donde los estudios sobre evolución de la línea de costa registran retrocesos.
Raúl Medina Santamaría, director del Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria (IHCantabria), ha resumido el diagnóstico con una frase directa: «Si una playa se está erosionando, es porque sale más arena de la que está entrando». El problema, según los expertos, no se debe únicamente al cambio climático.
Un preocupante pronóstico: entre 60 y 80 metros de retroceso para las playas españolas
La red de presas, puertos y paseos marítimos construida en el siglo XX ha roto los circuitos naturales de transporte de sedimentos, y el resultado es un deterioro del litoral que se agrava con cada tormenta y con cada centímetro que sube el nivel del mar.
Las proyecciones del IHCantabria fijan un retroceso medio de entre 60 y 80 metros para las playas españolas antes de 2100. La cifra parte de un dato concreto y es que, por cada centímetro que sube el nivel del mar, la playa retrocede aproximadamente un metro.
Con las estimaciones actuales de subida oceánica para finales de siglo, ese intervalo de pérdida se convierte en el escenario más probable si no se toman medidas.
Cabe remarcar que los efectos no se distribuyen igual en todo el litoral. Las Islas Baleares se enfrentan a un retroceso proyectado de entre 7 y 50 metros, y en el País Vasco, el 70% de las playas de Guipúzcoa y el 45% de las de Vizcaya podrían verse afectadas.
En algunas zonas de la costa de Bilbao, la pérdida proyectada supera los 40 metros. Andalucía concentra también una preocupación especial en las costas de Huelva, Cádiz, Granada, Almería y Málaga.
El estudio SOS Costas Canarias añade un dato especialmente llamativo: el archipiélago pierde cerca de cuatro kilómetros de costa natural al año.
Asturias, con uno de los litorales menos artificializados del país, registra ya un retroceso medio de hasta tres metros y una aceleración de la erosión del veinte por ciento prevista para 2040.
¿Las playas españolas se erosionan solo por el cambio climático?
La narrativa habitual apunta al calentamiento global como causa principal. Pero los especialistas en dinámica litoral insisten en que el problema tiene una segunda cara, igual de determinante: las infraestructuras construidas en el litoral durante el siglo XX han alterado los mecanismos naturales que mantenían las playas en equilibrio.
España cuenta con más de 300 puertos en sus 8.000 kilómetros de costa, uno aproximadamente cada 25 kilómetros. Cada uno de esos puertos interrumpe el transporte natural de arena a lo largo de la orilla.
Las presas y embalses hacen lo propio corriente arriba: retienen los sedimentos que los ríos transportaban al mar durante siglos y que alimentaban las playas cercanas.
El resultado, según el profesor Vicente Negro Valdecantos, de la Universidad Politécnica de Madrid, es una playa que pierde arena sin poder reponerla. «El factor humano ha causado mucha erosión en las playas», señala, «y el cambio climático la acelera», agrega.
A eso se suma que las olas del Mediterráneo se han vuelto más energéticas y frecuentes en la última década, y que los temporales alcanzan tramos de costa que antes quedaban a salvo.
Las soluciones que proponen los expertos para gestionar los litorales del país
Los expertos coinciden en varios frentes de actuación. Por empezar, la renaturalización de dunas, regeneración de playas con análisis individualizados de pérdida de arena y gestión coordinada del litoral. Algunas de estas medidas ya se aplican en tramos concretos de la costa española.
Por su parte, Vicente Negro Valdecantos propone también desmantelar puertos que ya no cumplen una función esencial, para devolver la circulación natural de arena al litoral.
Proyectos como Las Teresitas (Tenerife) o la playa de San Juan (Alicante) muestran que es posible regenerar una playa con arena dragada, aunque el proceso es costoso y requiere mantenimiento continuo.
La posidonia oceánica actúa como amortiguador natural frente al oleaje, pero su regeneración es extraordinariamente lenta.
Según el IHCantabria, 54 municipios costeros de España ya afrontan un riesgo elevado de inundación y daños por temporales. La Ley de Costas establece obligaciones de protección del litoral que los expertos consideran insuficientemente aplicadas.
Para quienes estudian este problema, el reloj ya está en marcha, y cada año de inacción es una franja de playa que no se recuperará.