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Los científicos, muy intrigados: un estudio dice que los bosques tropicales se recuperan antes gracias al nitrógeno

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

La regeneración natural de los bosques tropicales suele ser un proceso lento, sobre todo porque nunca alcanza a recuperarse tras décadas de deforestación descontrolada. Sin embargo, los científicos han descubierto un secreto que se oculta en la composición misma del subsuelo. Recientemente, se detectó que ciertos nutrientes aceleran el crecimiento de estos ecosistemas tan necesarios para el equilibrio del planeta.

Publicado en la revista Nature Communications, este estudio sobre los bosques tropicales analiza la capacidad de resiliencia de la naturaleza cuando las condiciones químicas son las adecuadas.

Confirmado: los bosques tropicales se recuperan antes gracias al nitrógeno

Los bosques que crecen sobre suelos ricos en nitrógeno logran recuperarse hasta dos veces más rápido que aquellos situados en tierras más pobres. Según datos de la Universidad de Leeds, la presencia de este nutriente esencial permite que los árboles alcancen su madurez y cubran el dosel forestal (es decir, la capa superior formada por las copas de los árboles) en un tiempo récord durante la primera década de recuperación.

Tras analizar 76 parcelas forestales en Centroamérica a lo largo de veinte años, los investigadores confirmaron que el nitrógeno es el componente que ayuda al crecimiento. Mientras que otros elementos como el fósforo no mostraron una influencia tan marcada, este componente químico facilitó que la biomasa regresara con una fuerza sorprendente.

Según lo compartido por Science Daily, esta rapidez beneficia a la flora local y multiplica la capacidad de estos bosques tropicales para actuar como sumideros de carbono y mitigar así el impacto del efecto invernadero y el cambio climático.

Tanto el Smithsonian Tropical Research Institute como la Universidad de Princeton monitorizaron el ciclo de vida de miles de ejemplares. Los expertos observaron desde el nacimiento hasta la muerte de los árboles para entender las dinámicas de las zonas que vuelven a la vida tras usos agrícolas. Al comparar parcelas con diferentes tratamientos, la evidencia demostró que el nitrógeno duplicó la tasa de rebote forestal en los primeros diez años de vida del nuevo bosque.

El papel del nitrógeno frente al cambio climático

“Nuestro estudio es emocionante porque sugiere que existen maneras de impulsar la captura y el almacenamiento de gases de efecto invernadero mediante la reforestación, gestionando los nutrientes disponibles para los árboles”, afirmó Wenguang Tang, autor principal del trabajo desarrollado en la Universidad de Leeds.

Sin embargo, los científicos advierten de que no se debe caer en el error de usar fertilizantes artificiales. El uso de estos químicos podría derivar en la emisión de óxido nitroso, un gas que resulta ser un potente contaminante atmosférico.

Por eso, los expertos sugieren el uso de plantas de la familia de las leguminosas. Estas especies tienen la capacidad innata de fijar el nitrógeno en el suelo, lo que crea un entorno fértil para que el resto de los bosques tropicales prosperen con fuerza. Otra opción consiste en priorizar la restauración en áreas donde el suelo ya cuenta con una carga alta de este nutriente debido, paradójicamente, a los efectos de la contaminación atmosférica previa en la región.

¿Qué implica este descubrimiento para el futuro de los bosques?

Esta investigación llega justo después de la COP 30 celebrada en Brasil, donde se anunció la creación del fondo Tropical Forest Forever Facility. Este tipo de herramientas podrá ahora apoyarse en criterios técnicos sólidos para decidir dónde invertir los recursos de restauración.

Los científicos insisten en que, aunque proteger la selva virgen es la prioridad absoluta, optimizar la recuperación de las zonas dañadas es una pieza fundamental para alcanzar los objetivos climáticos globales.

“Siempre se debe priorizar evitar la deforestación de los bosques tropicales maduros, pero nuestros hallazgos sobre el impacto de los nutrientes en el secuestro de carbono son importantes a medida que los responsables políticos evalúan dónde y cómo restaurar los bosques para maximizar el secuestro de carbono”, destacó la doctora Sarah Batterman, investigadora principal en la Universidad de Leeds.