España levanta un muro
La selección española iguala los registros defensivos de la última Eurocopa y alcanza los dieciseisavos sin haber encajado un solo gol
Luis de la Fuente nunca tuvo dudas en la portería: Unai Simón mantiene la confianza absoluta del seleccionador pese al gran nivel de David Raya y Joan García
España salva la emboscada

España ya está en los dieciseisavos de final del Mundial y lo hace como primera de grupo. Lo ha conseguido gracias a una Selección que vuelve a ser reconocible, dominante con el balón, pero, sobre todo, tremendamente fiable en defensa. El combinado nacional ha cerrado la fase de grupos con cinco goles a favor y ninguno en contra, unos números que recuerdan inevitablemente a los de la Eurocopa conquistada hace dos años en Alemania. La única diferencia es que entonces ganó los tres encuentros, mientras que en esta ocasión arrancó el torneo con un inesperado empate frente a Cabo Verde, la gran revelación del campeonato y que finalmente también estará en las eliminatorias tras clasificarse como segunda de grupo con tres empates.
Más allá de los resultados, Luis de la Fuente se marcha muy satisfecho con las sensaciones que transmite su equipo. La solidez defensiva ha vuelto a convertirse en el gran sello de identidad de una selección que sabe que los grandes torneos empiezan a ganarse desde atrás. España ha disputado tres partidos muy diferentes, dos en Atlanta y uno en Guadalajara, y ninguno de sus rivales ha sido capaz de batir a Unai Simón.
El seleccionador no escondió su satisfacción tras el triunfo frente a Uruguay. «Las sensaciones son muy buenas, porque me demuestran una y otra vez lo buenos que son. Vamos por el buen camino y ahí están los 34 partidos sin perder. Estamos donde queríamos. Ahora hay que recuperar y descansar bien. Tenemos viajes largos y la recuperación es clave, casi más que lo futbolístico. Hay que mejorar la circulación, que sea más rápida», explicó De la Fuente.
El técnico sabe que a partir de ahora el nivel de exigencia aumentará, pero también tiene claro que la fortaleza defensiva será el mejor punto de partida para seguir avanzando en el Mundial. España sólo ha concedido muy pocas ocasiones claras en tres partidos y ha demostrado que, incluso cuando el encuentro se convierte en una batalla como ocurrió frente a Uruguay, también sabe competir lejos de su mejor versión futbolística.
La defensa es la base de esta Selección. Si bien es cierto que la única duda está en el lateral derecho, donde Marcos Llorente y Pedro Porro han alternado, el resto de la zaga no se toca. Empezando, obviamente, por Unai Simón el portero de De la Fuente. Laporte y Cubarsí se entienden a la perfección, con unos datos impresionantes del joven central de 19 años. Mientras que el costado izquierdo es de Cucurella.
Un debate finalizado
Si había una posición que generaba discusión antes del Mundial era la portería. El extraordinario nivel mostrado por David Raya en el Arsenal y la irrupción de Joan García tras su espectacular temporada habían alimentado un debate constante entre aficionados y analistas. Sin embargo, dentro de la Selección nunca existieron dudas.
Luis de la Fuente tenía decidido desde hace mucho tiempo que Unai Simón sería su portero para el Mundial. Lo demostró durante la preparación, repartiendo minutos entre los tres guardametas en los amistosos para mantenerlos enchufados, pero también dejando claro que, cuando llegara la hora de la verdad, el elegido sería el portero del Athletic.
Y el tiempo le está dando la razón. Aunque frente a Uruguay dejó un par de salidas poco habituales en él que sembraron alguna duda puntual, Unai ha vuelto a transmitir seguridad durante toda la fase de grupos y, lo más importante, ha terminado los tres encuentros con la portería a cero.
Mientras fuera sigue hablándose del nivel de Raya y Joan García, dentro de la concentración el asunto está completamente cerrado. De la Fuente siempre ha defendido que cuenta con tres porteros de talla mundial, pero también ha repetido una y otra vez que las jerarquías estaban definidas desde hace tiempo.
España afronta ahora los dieciseisavos con la tranquilidad de haber recuperado una de las virtudes que le hicieron campeona de Europa. Cinco goles a favor, ninguno en contra y una defensa que vuelve a ser un auténtico muro. En un Mundial, pocas noticias pueden ser mejores.