¿Por qué contamina más un diesel que un gasolina?

¿Qué contamina más gasolina o diesel? ¿Es cierta esa creencia popular que indica que los motores diesel contaminan más que los de gasolina? Sí, pero lo más interesante es saber las razones. Porque incluso aunque dos motores, uno alimentado de cada combustible, emitan el mismo nivel de CO2, el diesel siempre será más dañino para el medio ambiente.

¿Por qué se produce esto? La realidad es que los datos no mienten, y estos dicen que los motores diesel son hasta cuatro veces más contaminantes que los de gasolina. La razón es que los motores provocan dos tipos diferentes de contaminación. La más conocida es el CO2, o lo que es lo mismo, el dióxido de carbono. Se trata de un gas que se produce durante el proceso de combustión del carburante, y la cantidad producida es directamente proporcional al consumo. No obstante, la preocupación por las emisiones de este gas no tiene nada que ver con nuestra salud, ya que no nos afecta, aunque sí con la de nuestro planeta. Ya sabéis, el calentamiento global, el efecto invernadero y demás.

Sin embargo, el CO2 no es la única sustancia que se produce durante la combustión del carburante. Aquí se producen otra serie de partículas que son altamente peligrosas para nuestra salud. Hablamos del azufre, del monóxido de carbono, o de los óxidos de nitrógeno, conocidos como NOx. Según dicen los datos obtenidos en diferentes estudios, el motor diesel produce cuatro veces más cantidad de estas partículas que uno de gasolina. Éstas son las responsables de problemas respiratorios o incluso de algunos tipos de cáncer, por no hablar de la posibilidad de generar la temida lluvia ácida.

Ésta y no otra es la razón por la cual las autoridades se hayan puesto cada vez más serias con los fabricantes para que estos construyan motores cada vez más eficientes. De ahí el conocido ‘downsizing’, esa ‘moda’ que ha convertido los propulsores de hoy en día en máquinas de baja cilindrada plagadas de sistemas que evitan la salida de estas partículas nocivas al ambiente.

Pero ojo, porque la batalla no está ganada. A pesar de que el motor es la parte del coche que más puede llegar a contaminar, existen otras que también causan problemas. Elementos como los frenos, el embrague o incluso los neumáticos van dejando un reguero de porquería que puede llegar a generar el 25% de las partículas en suspensión provenientes de los automóviles.