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Un mecánico aclara la duda sobre calentar el motor antes de conducir: «La tecnología cambió»

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Durante los meses de invierno, muchos conductores tienen la costumbre de dejar el motor del coche encendido varios minutos antes de iniciar la marcha. Este hábito se considera «fundamental» desde hace décadas para «calentar» el vehículo y prolongar la vida útil del motor. Sin embargo, los mecánicos cuestionan esta práctica, al considerarla no sólo innecesaria en los modelos actuales, sino incluso contraproducente, tanto para el propio coche como para el medio ambiente.

Hace años esta práctica tenía justificación, ya que los vehículos antiguos utilizaban carburadores que necesitaban unos minutos para estabilizar la mezcla de aire y combustible. Por lo tanto, era esencial calentar el motor al ralentí para proteger los componentes y garantizar un arranque seguro. Los motores modernos, en cambio, están equipados con sistemas de inyección electrónica y gestión térmica avanzada y, por ende, esta costumbre ha quedado obsoleta.

¿Es necesario calentar el motor antes de iniciar la marcha?

Un experto del canal de YouTube Auto Xtreme explicó que los sistemas actuales regulan de manera automática la mezcla de combustible y aire, permitiendo que el motor funcione de forma óptima desde el arranque. «La mejor forma de calentar el coche es comenzar a conducir suavemente», señaló. Mantener el motor en marcha sin moverse, añadió, genera un consumo innecesario de combustible y un desgaste prematuro de componentes.

Organismos internacionales como la American Automobile Association (AAA) y la Environmental Protection Agency (EPA) de Estados Unidos, así como fabricantes de automóviles como Toyota y BMW, respaldan esta advertencia. Según sus estudios, los motores modernos alcanzan su temperatura óptima más rápidamente en movimiento que al ralentí.

Asimismo, la EPA advierte de que el ralentí prolongado en frío no solo contamina más, sino que gasta combustible sin beneficio mecánico y acelera el desgaste. De hecho, los estudios de fabricantes como Toyota y BMW han demostrado que, en motores modernos, conducir suavemente desde el arranque permite alcanzar la temperatura óptima más rápido que dejar el coche al ralentí.

Según la AAA y la propia DGT, lo ideal es no pasar de 2.000 a 2.500 rpm en los primeros minutos, hasta que el motor alcance su temperatura normal. Si el vehículo no arranca a la primera, mantener la llave girada durante varios segundos sólo sirve para forzar la batería y el motor de arranque. La recomendación oficial es no forzar más de cinco segundos y esperar al menos 20 segundos antes de volver a intentarlo.

«Es mejor ponerse en marcha de inmediato y conducir de manera suave durante los primeros minutos que dejar el coche parado esperando que se caliente», asegura el experto.

La excepción: vehículos eléctricos

Sin embargo, la situación cambia cuando hablamos de vehículos eléctricos. Las baterías de estos coches funcionan de manera óptima a temperaturas cercanas a los 21 °C. En condiciones de frío extremo, su rendimiento puede reducirse entre un 10 % y un 20 %.

Para evitar estos problemas, los expertos recomiendan utilizar la función de preacondicionamiento, que permite calentar la batería y el habitáculo mientras el vehículo todavía está enchufado. Si el vehículo no cuenta con esta opción, sí es recomendable dejarlo encendido unos minutos antes de conducir, aunque, a diferencia de los motores de combustión interna, este proceso no genera gases contaminantes ni desgaste mecánico significativo.

Consejos de la DGT

Existen varios consejos importantes para arrancar y cuidar el coche en invierno. En primer lugar, si el vehículo tiene cambio manual, es recomendable pisar el embrague a fondo antes de arrancar. De esta manera, se desacopla la transmisión y el motor de arranque realiza menos esfuerzo, aunque el coche esté en punto muerto.

Además, no se debe mantener el giro de la llave demasiado tiempo. Si el coche no arranca a la primera, no conviene insistir más de cinco segundos, ya que esto fuerza la batería y el motor de arranque. Lo más adecuado es esperar unos 20 segundos antes de intentarlo de nuevo, permitiendo que la batería recupere su energía.

En el caso de los motores diésel, encender los calentadores dos o tres veces antes de arrancar es fundamental. Se debe poner el contacto hasta que se apague la señal de los calentadores, apagar y volver a encender solo el contacto varias veces, asegurándose de que estas piezas alcancen la temperatura correcta.

Otro consejo útil es aparcar el coche en un sitio resguardado. Lo ideal sería un garaje, pero si no es posible, se recomienda un lugar protegido del viento, ya que así el vehículo no se enfría tanto. Incluso la luz de una farola o cubrir el capó con una manta puede ayudar a mantener el motor un poco más caliente y facilitar el arranque.

Finalmente, en días de heladas fuertes no se debe lavar el coche, ya que el agua residual puede congelarse y afectar elementos como las cerraduras. Una vez en marcha, conviene accionar el acelerador con suavidad, sin superar las 2.000-2.500 rpm, hasta que el agua del motor alcance los 80-90 °C. Éste simple gesto prolongará la vida útil del motor y, en particular, del turbo si el coche lo lleva.