Dos ‘moteros’ en el Infierno Verde

El antiguo Nürburgring debería ser territorio vetado para las motos. Es una pura cuestión de sentido común. La velocidad que se alcanza, los cambios de rasante, la proximidad de los muros… todo hace que se convierta en una locura -ya de por sí lo es- si estamos hablando de las dos ruedas. Pero los pilotos, sean de la disciplina que sean, siempre sueñan con este mítico circuito. Es el caso de nuestros mundialistas Aleix Espargaró y Ricky Cardús. Así que, ¿cómo cumplir con el deseo de rodar en el Nordschleife sin poner sus carreras y sus vidas en juego? Obviamente, con un coche. Y para ello Opel les ha dado la solución ofreciéndoles dos de los modelos más deportivos de su oferta, el Astra GTC y el Astra OPC.

Tanto Espargaró como Cardús vivieron una jornada que seguro que no olvidarán aprovechando su presencia en tierras germanas la semana pasada para la disputa del GP de Alemania de motociclismo. Pudieron al fin conducir en el antiguo Nürburgring y vivir en directo lo que es ir al límite allí, gracias a la presencia de pilotos especializados.

El piloto oficial de Suzuki, Aleix Espargaró, ha reconocido que conducir en el ‘Infierno Verde’, que es como se conoce a Nürburgring, era uno de sus sueños desde la infancia. Éste se ha hecho realidad en compañía de su compañero de Moto 2 Ricky Cardús, disfrutando ambos al máximo de la experiencia que supone pilotar en el Nordschleife, que cuenta con famosas secciones como “Schwedenkreuz“, “Fuchsröhre“, “Karussell“, “Brünnchen“, “Pflanzgarten“, “Schwalbenschwanz“,”Galgenkopf“ y “Döttinger Höhe“.

Tras ponerse ellos al volante, tanto Espargaró como Cardús disfrutaron de una experiencia única cuando el director de competición de Opel y legendario piloto de carreras, Volker Strycek -gran aficionado a las motos, por cierto- llevó en el asiento del copiloto a nuestros dos mundialistas en una sucesión de vueltas rápidas al mítico trazado germano. Tanto Espargaró como Cardús quedaron impresionados cuando recorrieron varios kilómetros más durante las tandas normales en Nürburgring. Por la tarde, ambos pilotos disfrutaron siguiendo al antiguo piloto y actual director de la Escuela de Conducción de Nürburgring, Andreas Gülden, durante tres vueltas un ritmo imposible para el resto de los mortales. De hecho, Gülden se mostró muy satisfecho de las aptitudes de la pareja y la buena impresión causada sobre cuatro ruedas.

Tanto Espargaró como Cardús disfrutaron al máximo de una experiencia llena de emociones. “El Nordschleife es de verdad el circuito más exigente del mundo. Pocas veces me he divertido tanto al entrenar para una carrera de MotoGP. Estoy seguro que volveré. Y el coche me ha encantado. Tiene un chasis increíble y la entrega de potencia del motor lo hace un coche ideal para esta pista”, dijo Aleix Espargaró. Ricky Cardús, por su parte, también quedó impresionado: “Es seguramente una de las tres mejores experiencias que he tenido en un circuito. Me ha encantado”.