Se gasta millones de euros en dos Bugatti que no podrá sacar a la calle

Tener el dinero por castigo hace que la gente lleve a cabo acciones de lo más extrañas, aunque en cierto modo entendibles. Una de ellas la acabamos de vivir en la Semana del Automóvil de Monterrey, donde uno de los atractivos era la presencia de los dos precursores del Bugatti Chiron. Uno de ellos es el ‘show car’ que la marca utilizó para desvelar al mundo el aspecto definitivo del coche. El otro, el Bugatti Vision Gran Turismo, que fue desarrollado para el famoso videojuego Gran Turismo 6 y, posteriormente, construido a tamaño real.

Aquí entra en escena el príncipe saudí Badr bin Saud, un reconocido amante de los coches y con cuyo garaje seguramente podríamos erradicar el hambre de todo el mundo. Pues bien, a nuestro amigo no le importó invertir millones de euros para llevarse estas dos joyas a su garaje, algo que llama la atención porque en principio ninguna de ellas puede circular por la calle. Eso sí, teniendo el estatus social que tiene Saud, no nos extrañaría que de repente apareciese algún agujero legal que le permitiese lucir palmito por su tierra con sus dos nuevas adquisiciones.

Bugatti no ha querido confirmar la cifra que Saud ha pagado por los dos vehículos, limitándose a declarar que “el cliente ha firmado el contrato de compra después de ofrecer la puja más convincente”. Traducido, habrá pagado un montante de los que daría vergüenza hasta escribir.

Bugatti Chiron, el deportivo definitivo

El Bugatti Chiron fue finalmente desvelado en el pasado Salón de Ginebra, donde se presentó como el súper deportivo definitivo. No sabemos si lo será, pero desde luego contar con un motor de 1.500 CV de potencia, un par máximo de 1.600 Nm y ser capaz de superar los 400 km/h de velocidad punta, ayudan. Así lo piensan al menos los más de 200 clientes que ya han encargado su unidad, que seguro que les ha salido mucho más barata que la compra realizada por Saud.