Los investigadores no dan crédito: tienes un rastreador oculto en el coche y podría desvelar tu ubicación a un desconocido
El sistema que vigila la presión de tus neumáticos emite una señal sin cifrar que permite rastrear tus movimientos
Un simple receptor de radio de 100 euros es suficiente para saber dónde vives, dónde trabajas y qué carga llevas en el coche
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Lo que nació como un avance para salvar vidas en la carretera se ha convertido en una ventana abierta para los amigos de lo ajeno y el rastreo sin consentimiento. Investigadores del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados (IMDEA Networks) han lanzado una advertencia que ha dejado helado al sector: los sensores de presión de los neumáticos (TPMS), obligatorios en todos los vehículos modernos, funcionan como un auténtico rastreador de coche.
Al emitir señales sin ningún tipo de cifrado, cualquier desconocido puede monitorizar tus trayectos diarios sin necesidad de cámaras ni de tocar tu vehículo.
Tu matrícula digital está en las ruedas
La mayoría de los conductores ignoran que, dentro de cada rueda, viaja un pequeño sensor que envía constantemente información al ordenador de a bordo. El problema, según el estudio liderado por el profesor Domenico Giustiniano, es que estos dispositivos envían un ID único (un número de identificación) que no está protegido.
A diferencia de las cámaras de vigilancia, que necesitan visión directa y buena luz, estas señales de radio atraviesan paredes y otros vehículos. Esto permite que un rastreador oculto pueda captar tu señal a más de 50 metros de distancia, identificando tu coche de forma certera cada vez que pasas por delante de un receptor.

Un espionaje al alcance de cualquiera
Para demostrar la gravedad del asunto, los investigadores instalaron una red de receptores de bajo coste (apenas 90 euros por unidad) en carreteras y parkings. El resultado fue demoledor: en sólo 10 semanas recopilaron seis millones de datos de más de 20.000 vehículos.
Con esta información, es asombrosamente fácil trazar las rutinas de cualquier conductor:
- Horarios precisos: cuándo sales de casa y a qué hora llegas al trabajo.
- Hábitos de viaje: qué rutas frecuentas y dónde sueles aparcar.
- Carga del vehículo: los sensores también revelan la presión exacta, lo que permite saber si un coche o camión va muy cargado o circula vacío.
El vacío legal que nos deja indefensos
A pesar de que esta tecnología lleva casi 20 años en el mercado, la normativa actual de ciberseguridad no obliga a los fabricantes a cifrar estas señales. Al carecer de autentificación, los neumáticos se han convertido en el «eslabón débil» de la privacidad del conductor.
Desde IMDEA Networks urgen a las autoridades y fabricantes a actualizar estos sistemas, ya que, mientras no se protejan esas señales inalámbricas, cualquier ciudadano está expuesto a una vigilancia pasiva e invisible que es, hoy por hoy, casi imposible de detectar por un usuario convencional.