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En 1926 un millonario pagó una fortuna por resucitar un perro de cráneo plano: 100 años después, 9 de cada 10 ejemplares de esa raza tienen malformaciones en el cerebro

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

Un anuncio publicado en 1926 cambió para siempre la historia de una raza de perro británica. El estadounidense Roswell Eldridge ofreció dinero para recuperar el aspecto de los antiguos spaniels que aparecían en los retratos de la corte de Carlos II.

Un siglo después, el Cavalier King Charles Spaniel arrastra un problema neurológico que afecta a más del 90% de los ejemplares estudiados.

El millonario que quiso recuperar al perro de cráneo plano

A comienzos del siglo XX, los spaniels de compañía habían cambiado mucho respecto a los perros representados en las pinturas del siglo XVII. La selección había favorecido hocicos más cortos y cráneos abombados, influenciada por la popularidad de otras razas de cara plana.

Roswell Eldridge, un estadounidense con una importante fortuna vinculada a la banca y al transporte marítimo, quiso recuperar el tipo antiguo. En 1926 publicó un anuncio en el catálogo de Crufts en el que buscaba un spaniel con hocico largo, frente plana y cráneo sin forma abovedada.

El premio ascendía a 25 libras para el mejor macho y otras 25 para la mejor hembra. Eldridge mantuvo la iniciativa durante cinco años, un compromiso que, según el American Kennel Club (AKC), equivaldría actualmente a más de 20.000 dólares.

La respuesta inicial de los criadores fue escasa. En aquella época predominaban los ejemplares de hocico corto y cabeza más redondeada. Sin embargo, varios criadores comenzaron a seleccionar perros que se aproximaban al aspecto descrito por Eldridge.

¿Cómo nació el Cavalier King Charles Spaniel?

La iniciativa terminó dando lugar a una nueva raza. En 1928 se creó el primer club dedicado a estos perros y se estableció un estándar a partir de un ejemplar llamado Ann’s Son. El British Kennel Club reconoció oficialmente al Cavalier King Charles Spaniel en 1945.

El AKC explica que el objetivo consistía en recuperar el aspecto de los spaniels asociados a Carlos II de Inglaterra: perros de hocico más largo, cabeza más plana y patas relativamente largas. La raza se incorporó al registro estadounidense en 1996.

¿Por qué el Cavalier tiene problemas de cerebro?

Uno de los principales problemas asociados a la raza es la malformación de Chiari, una alteración de la zona posterior del cráneo que reduce el espacio disponible para el cerebro.

Esta anomalía puede dificultar la circulación del líquido cefalorraquídeo y favorecer la aparición de siringomielia, una enfermedad que afecta a la médula espinal.

Los estudios recopilados en la documentación de la Universidad Ludwig-Maximilians de Múnich describen la malformación de Chiari como una herniación del cerebelo y del tronco encefálico hacia el foramen magno. En los perros afectados puede aparecer dolor neuropático y alteraciones de la marcha.

La cifra explica la dimensión del problema: los estudios internacionales sobre el Cavalier King Charles Spaniel han encontrado la malformación en más del 90% de los ejemplares analizados. Eso no significa que nueve de cada diez perros desarrollen síntomas graves: muchos animales presentan la alteración anatómica sin manifestaciones clínicas.

Un siglo después del anuncio que impulsó la recuperación de aquellos antiguos spaniels, la raza conserva el aspecto que Eldridge buscaba, pero también una elevada prevalencia de alteraciones neurológicas.

La historia del Cavalier muestra así cómo las decisiones de selección y el reducido tamaño del grupo reproductor pueden dejar consecuencias sanitarias durante generaciones.