El Gobierno de Ayuso adjudica más viviendas públicas a jóvenes que la oferta completa de Cataluña
El Gobierno de la capital ha adjudicado 3.352 viviendas protegidas sólo a jóvenes por las 2.086 adjudicas sin restricciones de la Generalitat
La Comunidad de Madrid ha adjudicado 3.352 viviendas de alquiler exclusivas para menores de 35 años, una cifra que supera en un millar el total de vivienda protegida que ha adjudicado la Generalitat de Cataluña en todo 2026. Y eso que el programa catalán no impone ningún límite de edad a quienes pueden optar a esas viviendas.
La adjudicación forma parte del Plan Vive Solución Joven, el programa con el que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso quiere levantar hasta 5.500 viviendas para jóvenes en distintos municipios de la región. Con esta primera gran adjudicación, firmada en abril, la Comunidad ya ha cubierto más del 60% de ese objetivo marcado para toda la legislatura.
Cataluña, mientras tanto, no ha logrado igualar esa cifra pese a no restringir el acceso por edad. La Generalitat ha adjudicado un total de 2.086 viviendas protegidas en lo que va de año a través de su propio plan de vivienda, 1.266 menos que las que Madrid ha reservado en exclusiva para jóvenes. El grueso de esa cifra catalana procede de una única adjudicación realizada en julio, a la que se suma otra promoción menor cerrada meses antes.
El Govern ha presentado su plan de vivienda como el gran instrumento para ampliar el parque protegido de la región, con el objetivo de levantar 50.000 pisos hasta 2030. Sin embargo, el ritmo de adjudicación real durante este año ha quedado por debajo del que ha marcado Madrid con un programa pensado únicamente para jóvenes. La Generalitat tiene prevista una segunda convocatoria de suelo antes de que termine el año, centrada en municipios pequeños, con la que podría reducir la distancia.
Ninguno de los dos programas ha cerrado todavía su balance de 2026. Tanto la Comunidad de Madrid como la Generalitat podrían anunciar nuevas adjudicaciones antes de diciembre, por lo que las cifras actuales reflejan el estado de la comparación hasta el momento y no un cómputo definitivo del año.
Conviene aclarar, además, que ni las viviendas madrileñas ni las catalanas están construidas todavía. En ambos casos se trata de adjudicaciones de contrato a empresas constructoras y gestoras, con las obras sin iniciar en la mayoría de las promociones.
La experiencia de fases anteriores de estos mismos programas de vivienda pública apunta a que el plazo entre la firma del contrato y la entrega de llaves a los primeros inquilinos puede alargarse varios años, por lo que ninguna de las dos administraciones podrá presumir de vivienda joven realmente habitada a corto plazo.
Con todo, la diferencia entre ambas comunidades resulta significativa: mientras Madrid ha concentrado su esfuerzo en un colectivo concreto y ha superado ya la mitad de su objetivo de legislatura, Cataluña reparte su programa entre todas las edades y aún no ha alcanzado el volumen que Ayuso ha destinado sólo a los jóvenes.
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