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Carnaval de Madrid

Entierro de la sardina en Madrid: qué es, horario, cuándo es y dónde se celebra

Ahora que ya estamos pensando en el Carnaval, que arranca el 12 de febrero, tenemos que pensar también en sus días importantes y sin duda, la gran despedida se produce con el Entierro de la Sardina que en Madrid, se celebra de forma especial. Cada año acuden miles de personas a este evento, para poder despedir los días de disfraces con un cortejo especial que sigue entre música, risas, bailes y personajes inesperados.

Esta cita no solo marca el cierre del Carnaval, sino que actúa casi como un puente hacia la Cuaresma. Es un gesto simbólico que dice adiós a la fiesta, pero en el que se entierra, literalmente, una sardina que representa los excesos de los días anteriores. Por eso sigue siendo tan popular, porque conecta una tradición antigua con una forma muy madrileña de celebrar. Pero a lo largo del tiempo, el Entierro de la Sardina ha ido cambiando sin perder su esencia. Lo que comenzó como un relato casi legendario forma hoy parte del calendario festivo de la capital. El desfile combina comparsas, tambores, viudas exageradas, gigantes, cabezudos y una cofradía que ha mantenido viva esta costumbre incluso cuando parecía destinada a diluirse. Es un evento que llama la atención por su mezcla y que nadie se quiere perder.

Qué es el Entierro de la Sardina y por qué se celebra

Aunque su nombre pueda llevar a error, no es un funeral real, sino una parodia festiva. El cortejo acompaña una sardina de cartón piedra que simboliza al Carnaval. Con su enterramiento se da por terminado ese periodo de desenfreno y se abre paso al tiempo de recogimiento propio de la tradición cristiana. En Madrid, a diferencia de otras ciudades que lo celebran en Miércoles de Ceniza, se realiza el sábado posterior para facilitar la asistencia del público.

Cuál es su origen

El nacimiento de esta tradición se atribuye muchas veces al reinado de Carlos III. Según el relato popular, el rey ordenó traer sardinas para celebrar las fiestas, pero el pescado llegó en mal estado y, ante el hedor, se decidió enterrarlo cerca del río Manzanares. El pueblo, con su particular sentido del humor, convirtió aquella anécdota en una burla festiva. Fuera cierto o no, la historia se mantuvo viva porque encaja perfectamente con el carácter madrileño: transformar un problema en una fiesta.

La tradición también quedó unida para siempre al imaginario artístico gracias a Goya. En uno de sus cuadros retrató el Entierro de la Sardina como un estallido de máscaras, bailes, música y gestos exagerados. Su interpretación contribuyó a fijar en la memoria colectiva esa mezcla tan particular de caos y celebración.

Así se celebra en 2026

La jornada de 2026 se desarrollará el 18 de febrero, un día que arranca con el desfile matinal por el Madrid de los Austrias. Entre las 11:00 y las 15:00 horas, la Alegre Cofradía recorre el casco histórico hasta llegar a la plaza Mayor, donde se lee un pregón y se ofrece una pequeña actuación musical. Es un momento ideal para quienes buscan un ambiente más tranquilo y familiar, con disfraces, música y un ritmo pausado.

El gran cortejo de la tarde marca el punto álgido de la celebración. A las 18:00 horas comienza la marcha desde la zona de San Antonio de la Florida, acompañada por la Comparsa de Gigantes y Cabezudos. Es entonces cuando la ciudad se llena de espectadores que se suman al recorrido o esperan el paso de la comitiva para disfrutar del ambiente. La jornada culmina alrededor de las 21:00 horas en la Fuente del Pajarito, en la Casa de Campo. Allí se celebra la hoguera que simboliza el final del Carnaval.

El recorrido del Entierro de la Sardina

Ya hemos mencionado que el entierro inicia su recorrido desde San Antonio de la Florida y desde allí, el cortejo cruza el Puente de la Reina Victoria, un punto que suele llenarse de público porque ofrece vistas muy amplias y permite ver la comitiva completa con el Manzanares como telón de fondo.

A continuación, la procesión avanza por el paseo del Comandante Fortea y se interna en calles como Santa Comba y Doctor Casal. Y luego, el último tramo desemboca en la Casa de Campo. El acceso final conduce a la Fuente del Pajarito, el lugar donde se realiza el acto simbólico del entierro. Allí se congregan miles de personas para presenciar la hoguera que despide el Carnaval.

Cómo llegar y dónde verlo mejor

Lo más sencillo es acercarse en transporte público. La salida del cortejo está junto a la Ermita de San Antonio de la Florida, a pocos minutos de Príncipe Pío, donde confluyen metro, autobuses y Cercanías, por lo que suele ser el punto de acceso más cómodo. Desde allí es fácil unirse al comienzo del recorrido o esperar en el Paseo de la Florida.

Quienes prefieran verlo con más perspectiva suelen situarse en el Puente de la Reina Victoria, un tramo muy agradecido porque permite contemplar el paso completo del cortejo sobre el Manzanares. Para el final de la jornada, muchos asistentes van directamente a la Casa de Campo, donde la Fuente del Pajarito acoge la hoguera. Es un espacio amplio, aunque conviene llegar con algo de antelación para encontrar un buen sitio.