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Ayuso dice lo que piensa sobre el barrio en el que vive y los aplausos se oyen por todo Madrid

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Isabel Díaz Ayuso lleva toda la vida ligada a Chamberí, uno de los distritos más castizos de Madrid. Allí nació, se crió y en la actualidad vive junto a su pareja, Alberto González Amador. Se trata de una zona caracterizada por su ambiente tranquilo, su comercio de proximidad y sus calles residencias. Recientemente, la presidenta de la Comunidad de Madrid ha expresado en su perfil de Facebook el amor que siente por Chamberí: «Nada me gusta más que un sábado de terrazas, familia y vecinos»-

En el programa «Mi casa es la tuya», presentado por Bertín Osborne, Ayuso explicó lo siguiente: «Me he criado en Chamberí, nací ahí, en La Milagrosa. Siempre he estado por el barrio desde que me independicé. Un tiempo estuve viviendo en Malasaña durante tres años».

El barrio donde vive Isabel Díaz Ayuso

Chamberí es uno de los 21 distritos que conforman la ciudad de Madrid, el cual se divide en seis barrios: Gaztambide, Arapiles, Trafalgar, Almagro, Ríos Rosas y Vallehermoso.

Durante la Edad Media, las tierras que hoy ocupa Chamberí pertenecieron a la Orden del Temple, hasta su desaparición en el siglo XIV. Más tarde, pertenecieron al Concejo de Fuencarral, y la Corte de los Austrias las utilizó para monterías de caza. En 1720 se instaló la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara y proliferaron los tejares, dando nombre al Barrio de los tejares. Tras el ensanche de 1868, el barrioatrajo a burgueses y aristócratas, mezclando palacetes y edificios industriales. Su nombre deriva del regimiento francés de Chambery.

Entre los edificios declarados Monumento Nacional en Chamberí destacan: el Asilo de San Diego (paseo de Eduardo Dato 4), el Asilo de las Hermanitas de los Pobres (calle Almagro 1), la British Council (paseo del General Martínez Campos), el Colegio de La Salle San Rafael (calle de Guzmán el Bueno 32 semiesquina Fernando el Católico 49), el Colegio de la Divina Pastora (calle de Santa Engracia 140-142), el Colegio El Porvenir (calle de Bravo Murillo 85), el Convento de las Salesas Reales (calle de Santa Engracia 18-20), el Convento de los Padres Paules (calle de García Paredes 45), el Convento de las Siervas de María (plaza de Chamberí 8), el Depósito y Fuente de Aguas del Canal de Isabel II (calle de Bravo Murillo/calle de Cea Bermúdez y calle de Santa Engracia/calle de José Abascal), el Escuela Superior de Ingenieros de Minas (calle de Ríos Rosas 21), el Frontón Beti-Jai (calle del Marqués del Riscal 7), el Gasolinera Petróleos Portopí (calle de Alberto Aguilera/calle de Vallehermoso), el Hospital de Maudes (calle de Maudes) y el Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles (calle de Bravo Murillo 93).

Transporte

Chamberí está muy bien conectado por transporte público. La Línea 1 de Metro, desde 1919, recorre Santa Engracia y Luchana con cuatro estaciones: Cuatro Caminos, Ríos Rosas, Iglesia y Bilbao; la estación de Chamberí funciona hoy como museo Andén 0. La Línea 2 circula bajo Bravo Murillo y San Bernardo con estaciones como Cuatro Caminos, Canal, Quevedo y San Bernardo, mientras que las líneas 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 10 conectan distintas zonas del distrito. Además, el distrito cuenta con dos estaciones de Cercanías, Nuevos Ministerios y Recoletos. Las líneas de autobús también ofrecen un servicio amplio tanto diurno como nocturno.

Agenda cultural

El Centro Cultural Galileo, en el distrito de Chamberí, acoge las siguientes propuestas:

Finalmente, en una entrevista para la Fundación Universitaria San Pablo CEU, Isabel Díaz Ayuso confesaba su amor por Sotillo de la Adrada, un pequeño municipio de la provincia de Ávila: «La mitad de mí pertenece a un pueblo de Ávila, Sotillo de la Adrada, donde también pasé largas temporadas. Sigo yendo, tengo ahí a mis mejores amigos. Soy una absoluta apasionada del campo y de los animales. Tuve la oportunidad y la suerte de tener esa infancia donde estábamos largas horas en la calle. Donde uno sólo bajaba y estaba en el prado de enfrente tocando todo tipo de bichos, se caía, se levantaba, se hacía amigos, chicos, chicas, todo era todo muy sano, muy natural. Me hace sentir muy orgullosa de ser, en primer lugar, española, pero castellana y leonesa y también madrileña».