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Adiós a la tarjeta de Metro de siempre: su sustituto ya está aquí y es mucho mejor

La Comunidad de Madrid llevaba años recibiendo la misma petición: poder usar el abono transporte o la tarjeta de Metro directamente desde el móvil. Y hasta la fecha, era una posibilidad que sonaba lejana, pero el cambio ya es oficial. El Consorcio Regional de Transportes ha puesto en marcha un sistema que permite validar los viajes igual que siempre, pero con el teléfono como único soporte. Un paso importante dentro de la digitalización del transporte que, además, simplifica la vida a millones de usuarios que cada día cargan con la cartera solo por llevar el abono.

El anuncio ha despertado mucho interés porque afecta a uno de los gestos más cotidianos del área metropolitana: acercar la tarjeta al torno del Metro o al lector de un autobús. Y desde esta semana, ese gesto seguirá existiendo, pero con un matiz clave. Basta con tener un móvil compatible para que el teléfono actúe como la nueva tarjeta del transporte público, con las mismas funciones que hasta ahora se asociaban al soporte físico.  El lanzamiento llega acompañado además de una app nueva, Mi Tarjeta Transporte, que ya está operativa y abre la puerta a que, de aquí en adelante, el abono evolucione hacia un modelo completamente digital. Conozcamos más sobre este nuevo modo de usar el transporte en Madrid y como muchos, ya le han dicho adiós a la tarjeta de toda la vida.

Adiós a la tarjeta de Metro de siempre

La aplicación está disponible para dispositivos Android 9.0 o superior y utiliza la tecnología NFC para digitalizar la tarjeta. El proceso no tiene complicación: se abre la app, se acerca la tarjeta física al teléfono y se siguen los pasos que aparecen en pantalla. En pocos segundos, el abono queda transferido a Google Wallet y puede utilizarse igual que si fuera la tarjeta tradicional.

Un detalle importante es que, una vez hecha la migración, la tarjeta física se bloquea automáticamente. Esto evita duplicidades y garantiza que solo un soporte esté activo. A cambio, el usuario gana comodidad: podrá validar los viajes acercando el móvil a los tornos del Metro, a los autobuses urbanos e interurbanos, en los metros ligeros y también en Cercanías.

Qué títulos se pueden digitalizar y qué llegará después

Por ahora, la digitalización está disponible para los abonos mensuales, pero el Consorcio tiene previsto ampliar las opciones en las próximas semanas. La intención es que antes de que termine enero puedan incorporarse también la tarjeta infantil y la tarjeta azul, dos títulos muy utilizados por familias y personas mayores.

En una segunda fase, el CRTM trabaja para que los abonos anuales de empresa también puedan integrarse en el móvil, una medida que beneficiaría a miles de trabajadores. Y, quizá la gran incógnita que muchos se preguntan: ¿qué pasa con los iPhone? La previsión oficial es que los dispositivos iOS sean compatibles a lo largo de 2026, una vez se cierre la integración tecnológica necesaria.

Lo que supone el cambio para los usuarios

El paso al formato digital no elimina la tarjeta tradicional, pero sí introduce una alternativa mucho más práctica para quienes ya utilizan el móvil para pagos, billetes o documentación. También reduce uno de los problemas más comunes del sistema anterior: las tarjetas deterioradas o las pérdidas que obligaban a duplicados. Con el formato digital, el soporte es el mismo dispositivo que los usuarios llevan encima cada día.

Para el Consorcio, la medida forma parte de una estrategia más amplia para modernizar su red, mejorar la experiencia del viajero y avanzar hacia una gestión más ágil de los títulos de transporte. El hecho de que los billetes multiviaje ya se puedan cargar en el móvil ha facilitado esta transición y, según los responsables del proyecto, el objetivo es que todos los títulos acaben teniendo opción digital.

Un cambio que marca el camino del transporte público en Madrid

La llegada del abono digital también plantea un escenario nuevo para la gestión del transporte en la región. El CRTM quiere que esta transición no se limite a sustituir un soporte por otro, sino que abra la puerta a funcionalidades añadidas. Algunas ya están en estudio: avisos sobre renovaciones, alertas de saldo, notificaciones de incidencias en líneas habituales o incluso la posibilidad de recuperar el abono en caso de pérdida o cambio de dispositivo. Son herramientas que ahora mismo no existen en el formato físico y que podrían mejorar de forma notable la relación entre el viajero y el sistema público.

El despliegue será progresivo y convivirá durante un tiempo largo con la tarjeta clásica, pero la dirección parece clara. Madrid se acerca a un modelo en el que la interacción con el transporte será cada vez más digital y más sencilla, un proceso que ya se ha implantado en otras ciudades europeas y que ahora empieza a dar sus primeros pasos en la capital.