Investigación

Oleguer Pujol invirtió 420 millones de euros en el Bank of Scotland

Oleguer Pujol invirtió 420 millones en el Bank of Scotland en 2007. Este contrato, que obra en poder de Okdiario, lo firmó a título personal con 35 años y en nombre de una Sociedad Limitada. La inversión del benjamín del clan Pujol fue enormemente beneficiosa para sus intereses, ya que la banca, que sólo concede este tipo de ventajas a las megafortunas mundiales, le garantizaba recibir siempre beneficios, fueran máximos o mínimos. Nunca pérdidas.

La estructura utilizada por Oleguer Pujol para la multimillonaria inversión fue la entonces fantasmagórica Samos Servicios y Gestiones SL, nacida apenas 30 días antes, con 3.000 euros de capital y cero empleados. El hijo pequeño del ex presidente autonómico catalán no contrató a su primer empleado hasta 2008. Pero contratos como el firmado con el Bank of Scotland en diciembre de 2007 le dieron millones de euros de ingresos a su empresa en su primer año de vida. Invirtió una suma tan grande que la banca le eximió de tener pérdidas.

El contrato con el Bank of Scotland, denominado ISDA Master Agreement, es un acuerdo marco normalizado que se utiliza en operaciones financieras con instrumentos derivados en los mercados internacionales.

El documento rubricado por Oleguer Pujol hace referencia a una confirmación de la “transacción” entre ambas partes por un monto total de 420 millones. Por parte del Bank of Scotland firmó el acuerdo Carole May, responsable del Área de Derivados.

Una génesis empresarial sospechosa

Igual de rocambolesco fue el nacimiento de Samos. Esta Sociedad Limitada se constituyó en octubre de 2007 por IC Vehículos Societarios. La compró un mes después “sin que hubiera iniciado actividad alguna” un socio único holandés (Mitco), cuyo accionariado partió de paraísos fiscales. Esta entidad mercantil también forma parte del entramado financiero del clan Pujol.

En ese segundo mes de vida de la firma pilotada por Oleguer Pujol se cerró todo: desembarco del mencionado socio único holandés, que es su propia familia, su nombramiento como presidente, y multimillonarias inversiones, como las que desvela hoy este diario, amplias concesiones crediticias…

Oleguer Pujol realizó esta aventura financiera sin aparente respaldo real contable de su empresa Samos, constituida un mes antes por 3.000 euros, una cantidad 140.000 veces inferior a los 420 millones invertidos de un plumazo en el Bank of Scotland. 

Por ello, expertos financieros consultados ven con sumo recelo tal inversión de 420 millones. Consideran que tener tal capital disponible para invertir y en condiciones tan ventajosas (beneficios blindados) dan una foto de opulencia que contrasta con la realidad que marcaban en 2007 las cuentas de la sociedad que gobernaba Oleguer Pujol: una contabilidad modesta.

Estos expertos sospechan, por tanto, que los bancos dispusieron de una información adicional que no figuraba en los balances sobre la solvencia de la firma de Oleguer Pujol. Todo indica, como ya ha sucedido en otros casos similares, que esta es una operación de blanqueo de parte de la fortuna que el clan Pujol esconde en los más diversos paraísos fiscales: desde Andorra a la recurrente Suiza, pasando por Jersey, Guernsey, Liechtenstein, Luxemburgo, Antillas holandesas y Panamá, entre otros.

Y por ello se hacen preguntas obvias desde su experiencia. ¿Cuáles eran las garantías de tales créditos de esta firma sin empleados? ¿Cuáles eran sus avales financieros? 

Un discreto licenciado de Esade

Pero en diciembre de 2007, nadie dudó de Oleguer Pujol para canalizar a España esos fondos opacos. Y ello a pesar de que este joven (35 años) y discreto licenciado en Esade no era conocido en España por ninguna brillante operación financiera, sino más bien por su implicación en la campaña ‘Freedom for Catalonia’ en los Juegos Olímpicos de 1992 de Barcelona.

Cuando nació esta empresa, la banca le mimó doblemente: le dio créditos multimillonarios sin garantías conocidas sobre el origen y solvencia de sus fondos y le concedió acuerdos para invertir su dinero en productos financieros asegurados para paliar los costes y riesgos de los intereses y de la inflación.

Oleguer Pujol pilotó personalmente tales operaciones cruciales para su nacimiento y crecimiento. Las inversiones como la del Scotland Bank tuvieron un doble colchón: si superaba un tope de beneficio, se lo quedaba el banco; si rebasaba la línea del mínimo beneficio pactado, el banco lo asumía y lo compensaba. Oleguer Pujol invirtió los 420 millones sabiendo que no perdería una euro por mala que fuera la opción que escogiera el banco para jugar con la fortuna que puso a su disposición.

A pesar de que fuentes de la empresa aseguran que «el apellido Pujol nada aportó al éxito de Samos», el hijo del fundador de CDC figuró en los contratos sensibles que hizo la firma en sus primeros meses. Oleguer Pujol fue su primer presidente, luego vicepresidente y consejero hasta 2013.