Investigación

La Fiscalía niega presiones políticas para librar a Fernández Ordóñez de la cárcel por el caso Bankia

La Fiscalía niega que existan presiones políticas para librar al ex gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez, de ser condenado por su implicación en el caso Bankia que está instruyendo el juez Fernando Andreu.

Tal como avanzó en exclusiva OKDIARIO el Ministerio Público mantiene que “no hay indicios de responsabilidad penal” en la actuación del ex alto cargo socialista al frente del organismo supervisor, aunque autorizó la salida a Bolsa de la entidad financiera contra el criterio de varios informes técnicos.

Fuentes de la Fiscalía han defendido su «independencia» en declaraciones a este diario y niega que exista un pacto político para salvar a Fernández Ordóñez. “No ha habido ninguna injerencia» por parte del PP o del PSOE para evitar la imputación o posible condena a del ex gobernador del Banco de España, han indicado a este diario.

En la actualidad existe una doble preocupación en el ámbito político tras la decisión de la Sala Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional de exigir al juez Andreu que imputara a Fernández Ordóñez, tras la negativa del magistrado apoyada en la opinión del Fiscal del caso, Alejandro Luzón.

Por una parte, en el PP (y por extensión en el Gobierno) se teme que una condena del ex gobernador pueda minar la credibilidad del sistema financiero español en un momento especialmente delicado, ya que el sector se enfrenta a un proceso de concentración que debe ser vigilado y tutelado por el Banco de España.

De hecho, los hombres de negro del Banco Central Europeo (BCE) vigilan de cerca los balances de las entidades financieras desde que nuestro país solicitó una inyección de 40.000 millones de euros para rescatar a las cajas de ahorros tras el estallido de la burbuja crediticia.

En cuanto al PSOE, la mayor preocupación es que la condena de Fernández Ordóñez siembre aún más dudas sobre la gestión que hizo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de la crisis financiera. No hay que olvidar que el ex gobernador tenía carnet del partido y había sido secretario de Estado de Hacienda en el primer Ejecutivo de Zapatero, a las órdenes de Pedro Solbes, hasta que en 2006 se incorporó al Banco de España.

De hecho, tal como avanzó OKDIARIO, el Gobierno socialista diseñó en 2011 la operación de salvamento de Bankia a través de la vicepresidenta económica, Elena Salgado, y del entonces gobernador del Banco de España. La estrategia consistió en presionar a las grandes empresas del Ibex-35 para que compraran títulos de la entidad financiera en la salida a Bolsa que ahora está siendo investigada en la Audiencia Nacional y por la que están imputadas más de 30 personas de la anterior directiva, liderada por Rodrigo Rato, así como la auditora Deloitte, que tapó el agujero contable del banco, según la Fiscalía.

La culpa es de Elena Salgado, no de Fernández Ordóñez

Al margen del caso Bankia que se instruye en la Audiencia Nacional, una comisión del Congreso de los Diputados impulsada por Podemos y Ciudadanos investigará las responsabilidades políticas de la salida a Bolsa de Bankia en particular y de la gestión de la crisis financiera en particular. El ministro de Economía, Luis de Guindos, admitió la pasada semana en el Senado que “se produjeron errores” en la citada operación.

Estos “errores” deberán ser analizados en la comisión de investigación que se realizará en el Congreso de los Diputados sirva para esclarecer y delimitar las responsabilidades políticas en esta operación, tanto de los presidentes de los organismos supervisores como de los responsables de las tareas de Gobierno cuando se produjo la salida a Bolsa de la entidad financiera.

Fuentes parlamentarias han indicado a OKDIARIO que PP y PSOE están manteniendo contactos para alcanzar un “pacto de no agresión” con un doble objetivo: no perjudicar la credibilidad del sistema financiero español y salvar a Zapatero y Fernández Ordóñez de su responsabilidad en la salida a Bolsa de Bankia. Para ello los dos principales partidos intentarán que las intervenciones se centren en la gestión de la crisis (de forma genérica) y se pondrá el foco en la última vicepresidenta económica del Gobierno del PSOE: Elena Salgado.