Investigación
CRISIS DIPLOMÁTICA

Expertos en Inteligencia revelan el plan militar de Marruecos: Ceuta y Melilla, objetivos a largo plazo

Según un informe privado al que ha tenido acceso OKDIARIO las aspiraciones marroquíes sobre las ciudades autónomas no son realizables inmediatamente

La reciente adquisición de armamento y las tensiones con España están dirigidas a posicionarse en su tensa relación con Algeria por el Frente Polisario

  • Alfonso Egea
  • Jefe de Investigación en OKDIARIO. Anteriormente fui responsable de la sección de Actualidad y Sucesos en Espejo Público, en Atresmedia. He publicado cuatro libros y actualmente colaboro en programas de televisión en Mediaset y en Telemadrid. Agradecido por tener el reconocimiento de la Policía Nacional de Madrid y la medalla al mérito de la Guardia Civil.

Que existe una tensión permanente entre España y Marruecos es una evidencia, pero la estabilidad de esa tensión es clave para determinados intereses privados en la zona. Ahí entran en juego las agencias privadas de Inteligencia que elaboran informes, sobre todo debido a intereses empresariales, de determinadas zonas del mundo de interés para sus clientes. OKDIARIO acaba de tener acceso a uno de esos informes que hace sólo cuestión de días analizaba la situación actual de Marruecos con respecto a España, las consecuencias del rearme de su ejército y qué puede suponer lo anterior para las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

La histórica pretensión marroquí de conquistar para su país las ciudades de Ceuta y Melilla ha cobrado actualidad en los últimos meses por una serie de acontecimientos entre los que destacan la compra masiva de material militar por parte de Rabat, la entrada masiva de inmigrantes del mes de mayo permitida y auspiciada por Marruecos a España a través de la playa del Tarajal y la aparente ruptura de relaciones diplomáticas con España llamando de manera indefinida a su embajadora en Madrid a raíz de la acogida por parte de nuestro país del líder del Frente Polisario para ser hospitalizado por contagio de Covid.

El informe de una prestigiosa agencia de seguridad privada al que ha tenido acceso este periódico disecciona las opciones que harían pensar si todos estos movimientos son el preámbulo de una ofensiva marroquí para anexionarse Ceuta y Melilla. Y lo primero es fijarse en para qué ha comprado Marruecos armas nuevas para su ejército. El último ataque protagonizado por Rabat ha sido la destrucción de un convoy humanitario conducido por ciudadanos argelinos. Para ello usaron drones armados comprados a Turquía. Al mismo tiempo Marruecos ha adquirido sistemas de defensa antimisiles también de origen otomano que ha desplegado en la frontera del Sahara Occidental que han venido a reforzar los sistemas ‘Caesar’ de artillería que también apunta a la parte no marroquí del Sahara. Estos hechos demuestran que Marruecos ‘apunta’ a Argelia y al Frente Polisario, pero nunca a Ceuta ni a Melilla.

F-16 y fragatas

De hecho, el mismo informe refuerza esta tesis explicando que la flota de cazas F-16, que componen el grueso de la Fuerza Aérea Marroquí, no suponen una amenaza real para un país como España por su condición de socio de la OTAN. Algo similar les ocurre a las fragatas clase FREMM, incapaces por sí solas de mantener una ofensiva naval incontestable contra territorio de un estado europeo.

Descartada la opción militar pero intactos los intereses marroquíes por Ceuta y Melilla, los servicios de Inteligencia apuestan por otro método ajeno a la estructura militar, más lento pero igual de efectivo. En esa dirección irían una serie de acontecimientos aparentemente inconexos que tendrían la intención de crear un clima social propicio para llevar a ambas ciudades al borde de un proceso de independencia de España. Ese es el matiz: Marruecos no busca conquistar Ceuta y Melilla, sino más bien generar el clima necesario para lograr su independencia. Algo similar a lo ocurrido en Ucrania con la península de Crimea y Rusia, pero con una diferencia importante: en Ceuta y en Melilla no existe aún una diáspora marroquí lo suficientemente importante como para propiciar un cambio social de rechazo a España. Tanto es así que todas las manifestaciones públicas reclamando la soberanía de Marruecos sobre Ceuta y Melilla se han producido en territorio africano.

Los expertos detrás del informe al que ha tenido acceso este periódico tampoco ven detrás de la entrada masiva de inmigrantes a Ceuta en mayo un intento de desequilibrar el statu quo poblacional ceutí, sino más bien una medida de presión y protesta por acoger al líder del Frente Polisario en un hospital español sin comunicárselo a Rabat.

Así que sólo queda analizar la última de las situaciones que por eliminación es la más lógica y efectiva: que el entorno marroquí de Ceuta y Melilla sea más competitivo y atractivo que las dos ciudades autónomas. La prohibición marroquí del tránsito de mercancías a través de las mujeres porteadoras en favor del tránsito de camiones, el aumento de la actividad logística del puerto de Tánger y la inversión millonaria en el aeropuerto de Nador hace que las infraestructuras de comercio, mercancías y viajeros marroquíes cercanas a Ceuta y a Melilla hagan palidecer a las españolas en ese territorio.

La conclusión de este informe es que la estrategia de Marruecos para conseguir a Ceuta y a Melilla es mucho menos superficial de lo que nos imaginamos, pero a la vez su complejidad hace que conseguir ambas ciudades se haya convertido, por necesidad y complejidad, en un objetivo a largo plazo.