Un asesor de la ex directora de la Guardia Civil pidió a Koldo que la metiera en un viaje de la trama: «¿Necesitas pasaporte?»
Los mensajes del 'caso Koldo' revelan que la cúpula del Cuerpo estaba conectada con la trama
La ex directora de la Guardia Civil, María Gámez Gámez, ha aparecido en los documentos del caso Koldo como una figura clave en el polémico viaje a Georgia que el empresario arrepentido Víctor de Aldama impulsó para el entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos, en julio de 2020.
Los nuevos mensajes intervenidos por la UCO que destapa OKDIARIO al asesor del ministro, Koldo García, revelan que un comandante, que trabajaba entonces con Gámez, se comunicó con Koldo para coordinar la inclusión de una delegación encabezada por la directora del Cuerpo en ese viaje. Un testigo ha dicho en el juicio que se celebra estos días en el Tribunal Supremo que el viaje a Tiflis se acabó realizando a costa de una aerolínea española pero no ha aclarado la lista de asistentes.
La conversación que ahora sale a la luz tuvo lugar el mismo día en que los mensajes de WhatsApp sitúan a Víctor de Aldama reuniéndose con la entonces ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, y planificando una segunda cita con el entonces ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes. Se trata del 9 de julio de 2020, una jornada que los documentos forenses han convertido en una de las más cargadas de revelaciones del sumario.
En uno de los mensajes recuperados, el Cte. Remacha escribió a Koldo: «Buenas tardes Koldo. ¿Cómo estas? Te tengo que dar los nombres de la delegación que irá con la directora a Georgia. ¿Necesitas los pasaportes?». La respuesta de Koldo fue escueta pero significativa: «Espera hablo con protocolo».
Este intercambio, que se produjo a las 15:02 horas, confirma que Koldo actuaba como intermediario en la logística del desplazamiento y que la directora de la Guardia Civil formaba parte de la comitiva prevista.
El hallazgo resulta tanto más revelador cuanto que, apenas horas antes en esa misma jornada, Koldo había enviado a Aldama instrucciones precisas para que ningún periodista pudiera embarcar en el vuelo. «No puede ir ningún periodista y el vuelo tiene que ser comercial», escribió Koldo a Aldama a las 9:04.
La respuesta de Aldama dejó claro que eso era inviable: «El vuelo no puede ser comercial ya te lo expliqué porque no hay permisos tiene que ser vuelo diplomático como cuando se fue a China».
La crisis en torno al viaje se había desatado desde primera hora de la mañana. A las 9:03, Koldo alertaba a Aldama con urgencia: «Necesito la lista urgente de periodistas», añadiendo a renglón seguido que periodistas estaban preguntando quiénes viajarían. En apenas minutos, el tono de los mensajes escaló: «Se está liando gorda», «Quieren suspender viaje», «Llámame urgente».
Aldama, que acababa de aterrizar según sus propios mensajes, respondió: «Están llamando también a la aerolínea. Vamos a cancelar. Es lo mejor. Se va a exponer demasiado».
La mención a la directora de la Guardia Civil en este contexto añade una dimensión institucional que hasta ahora no había aflorado en los documentos públicos del caso. No se trata de un empresario o un cargo político: es la máxima responsable del Cuerpo de seguridad del Estado con competencias en la investigación de estos mismos hechos.
Viaje a Georgia
Según el relato que emerge de los mensajes, la logística del viaje implicaba una coordinación meticulosa entre Koldo, Aldama y personas de distintos ministerios e instituciones.
A las 13:55 de ese 9 de julio de 2020, Koldo escribió: «Voy a conseguir que vaya solo a Georgia», a lo que Aldama respondió instándole a cancelarlo: «Anulalo de verdad. No pasa nada».
El contexto en el que se produjeron estas comunicaciones es el de la pandemia de COVID-19, cuando el Gobierno gestionaba contratos de emergencia para la compra de material sanitario. Es precisamente en ese marco donde la Unidad Central Operativa (UCO) ha localizado presuntas comisiones ilegales que habrían beneficiado a la trama.
Aldama, hoy en el banquillo junto a Ábalos y Koldo, actuaba como el catalizador de una red de influencias que, según los documentos forenses, alcanzaba a ministros, presidentes autonómicos y, según apuntan ahora los nuevos mensajes, también a la cúpula de la Guardia Civil.
María Gámez Gámez fue nombrada directora general de la Guardia Civil en enero de 2020, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar ese cargo en la historia del Cuerpo. Cesó en el puesto en 2023. Hasta la fecha, no ha realizado declaraciones públicas sobre su posible conocimiento de las actividades de la trama ni sobre la naturaleza de su eventual participación en el viaje a Georgia. La pregunta que queda flotando sobre el sumario es más turbadora que cualquier respuesta provisional: ¿quién vigilaba a quienes debían vigilar?